Irapuato.- Tres trabajadoras sexuales presentaron una queja ante la Unidad de Asuntos Internos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Irapuato, luego de señalar a una mujer y dos hombres, integrantes de la Policía Municipal, por presuntamente despojarlas de dinero durante una revisión.
De acuerdo con las afectadas, los hechos ocurrieron alrededor de las 3:00 de la tarde del martes 28 de julio, cuando los elementos circulaban a bordo de la patrulla 1890, con placas 6817A-3. Las mujeres señalaron que los uniformados las abordaron, revisaron sus pertenencias y posteriormente les solicitaron dinero.
La queja quedó registrada bajo el número INV/074/2026, mientras que las afectadas realizaron sus respectivas declaraciones ante Asuntos Internos para que se investigue la actuación de los elementos.
Arturo Álvarez Martínez, activista y fundador de la asociación Desarrollo Humano y Sexualidad (Dehusex), quien brinda acompañamiento a las mujeres en programas de prevención de enfermedades de transmisión sexual, señaló que no sería la primera ocasión en que las trabajadoras denuncian un hecho similar.
Es la segunda ocasión, más o menos en un mes, que son violentadas, acosadas, inclusive robadas por algunos elementos: vuelve a pasar, las vuelven a robar”.
Álvarez Martínez explicó que, de acuerdo con el relato de las afectadas, los policías argumentaron que realizarían una revisión. Sin embargo, posteriormente habrían solicitado dinero a cambio de no trasladarlas.
Una de las mujeres, a quien por seguridad se identifica como María, relató que los elementos revisaron su bolsa, tomaron fotografías y posteriormente le indicaron que sería remitida debido a supuestas detenciones anteriores.
Según su testimonio, los policías le plantearon la posibilidad de pagar una multa de tres mil pesos o permanecer detenida durante cuatro días, para después preguntarle cómo podían “arreglarse”.
María aseguró que ofreció 500 pesos, pero finalmente entregó los dos mil pesos que llevaba consigo. “Me dijo ‘todo o nada’ y me sacó todo de la bolsa”.
La mujer reconoció que anteriormente había sido remitida en dos ocasiones debido a que el ejercicio del sexoservicio no está permitido en el lugar donde se encontraba. Sin embargo, sostuvo que en esta ocasión se encontraba en un hotel y no en la vía pública.
De acuerdo con lo señalado por las afectadas, en un incidente anterior, presuntamente protagonizado por los mismos elementos, les habrían quitado alrededor de dos mil 900 pesos.
En esta ocasión, María aseguró que le fueron retirados dos mil pesos, mientras que a otras de sus compañeras les habrían quitado 500 pesos.
La mujer manifestó que el dinero representa parte de los ingresos que utiliza para mantener a sus tres hijos y cuestionó que se les trate como delincuentes durante este tipo de revisiones.
“No crean que porque estamos ahí ganamos, es difícil estar ahí; a veces no hay nada y guardamos, para que ellos, lo poquito que tenemos, se lo hayan llevado. Digo que no es justo”.
María no descartó presentar una denuncia penal ante la Fiscalía General del Estado de Guanajuato y señaló que decidió entregar el dinero ante el temor de ser detenida y permanecer varios días privada de su libertad al no contar con recursos para cubrir una eventual multa.
“Yo sí, hasta donde tope, no me pienso quedar callada porque no es justo”.
Otra de las afectadas señaló que, según su versión, los elementos les habrían advertido que las revisiones podrían realizarse diariamente. También manifestó preocupación por la forma en que se llevan a cabo las inspecciones.
“Nos hacen a un lado, nos ponen como si fuéramos delincuentes, con las manos para arriba, y nos quitan lo poco o mucho que uno gana”.
Ante estos señalamientos, el secretario del Ayuntamiento de Irapuato, Rodolfo Gómez Cervantes, confirmó que las quejas ya fueron formalizadas ante la Unidad de Asuntos Internos y aseguró que se inició el procedimiento correspondiente.
El funcionario puntualizó que la investigación deberá determinar si existieron irregularidades y si la actuación de los policías se ajustó a los reglamentos y protocolos que rigen su trabajo.
“Ellas se quejan básicamente de algunos abusos en el trato por parte de algunos elementos y señalaban que se había sustraído algún recurso”.
Gómez Cervantes explicó que las declaraciones de las afectadas y las pruebas que sean aportadas serán integradas al expediente para que, posteriormente, se determine si existe responsabilidad administrativa.
El secretario recalcó que la apertura de una investigación no representa por sí misma una acusación ni significa que los hechos denunciados hayan sido acreditados.
“Habrá que desahogar el debido proceso para que podamos eventualmente determinar si hay alguna sanción o no por aplicar, pero por lo pronto se está atendiendo el tema”.
Añadió que los policías señalados ya fueron identificados a partir de los datos proporcionados por las denunciantes, entre ellos el número de la unidad y las placas de la patrulla.
“A veces, temas de las placas, el número de la unidad, y a partir de ahí se va desahogando y aportando todos los elementos necesarios para hacer de manera diligente la investigación”.
El funcionario señaló que la Unidad de Asuntos Internos solicitó la información correspondiente a la Secretaría de Seguridad Ciudadana para identificar a los elementos que viajaban en la patrulla mencionada.
Gómez Cervantes sostuvo además que los policías municipales reciben capacitación permanente y conocen los protocolos y reglamentos que deben observar durante sus intervenciones, por lo que consideró necesario revisar lo ocurrido y contrastar las versiones de las partes.
“Nuestros elementos conocen todos estos protocolos que rigen su actuar, creo que estos temas ellos los conocen perfectamente y habrá que revisar qué es lo que están aportando en las declaraciones las personas que se quejan”.
Mientras concluye la investigación de Asuntos Internos, las acusaciones de robo y extorsión permanecen como señalamientos de las denunciantes y será la autoridad competente la que determine, mediante el debido proceso, si existieron conductas contrarias a los reglamentos por parte de los elementos señalados.
JRL