Irapuato.- Reportes sobre escándalos provocados por jóvenes presuntamente en estado de ebriedad, sumados a diversas riñas ocurridas durante el presente ciclo escolar, mantienen preocupados a habitantes de la comunidad Ex Hacienda El Copal, en Irapuato, quienes solicitaron mayor presencia de las autoridades para evitar un hecho de consecuencias fatales.
La inquietud de la población se incrementó tras una riña multitudinaria registrada el pasado jueves 27 de agosto en la zona, conflicto que fue grabado en video y difundido entre los residentes del lugar.
Pobladores de la localidad señalaron que esta clase de disturbios ocurren principalmente los días jueves, cuando se organizan concentraciones juveniles, consumo de bebidas embriagantes, desorden en la vía pública y circulación de vehículos a exceso de velocidad.
Ya no es solamente que se junten los muchachos, el problema es cuando empiezan los escándalos porque algunos están tomados y después vienen las peleas. Eso no debería estar pasando, porque en cualquier momento alguien puede resultar gravemente lastimado”, señaló Irma Aguayo, vecina del sector.
Los habitantes reconocen el derecho de los jóvenes a la convivencia y al esparcimiento tras sus jornadas académicas; sin embargo, consideraron indispensable la intervención de las fuerzas del orden cuando dichas reuniones vulneran la seguridad propia o la de la comunidad.
“Está bien que quieran salir y divertirse, pero una cosa es convivir y otra terminar golpeándose en la calle. Ya hemos visto varias peleas en este ciclo escolar y nos preocupa que un día esto termine con un joven muerto”, expuso Arturo López, residente de El Copal.
De acuerdo con los testimonios ciudadanos, parte de las personas que acuden a tiendas o domicilios donde se comercializa alcohol de forma irregular corresponden a la matrícula estudiantil de la Universidad de Guanajuato.
Clausuran negocio
Ante las denuncias, el martes 2 de septiembre se desplegó un operativo de revisión en un inmueble comercial de El Copal, el cual funcionaba sin las licencias correspondientes y albergaba en ese momento a cerca de 70 estudiantes.
En la intervención participaron elementos de Protección Civil, la Dirección de Desarrollo Urbano de Irapuato y la Dirección de Fiscalización, dependencias que procedieron con la clausura preventiva del establecimiento.
Las autoridades municipales informaron que estas acciones forman parte de un esquema permanente orientado a inhibir la venta irregular y el consumo de alcohol en entornos escolares, con el objetivo de resguardar la integridad de la comunidad universitaria y los vecinos.
Pese a los operativos, los colonos insistieron en la necesidad de sostener patrullajes y vigilancia continua en las inmediaciones donde suelen agruparse los jóvenes, principalmente durante las tardes y noches de los jueves.
Lo que pedimos es que no esperen a que ocurra una desgracia. Si ya se sabe que hay reuniones, alcohol y peleas, que estén pendientes. Una persona puede caer y golpearse, alguien puede sacar un arma o una pelea puede crecer; no queremos que después todos estén lamentando una muerte”, manifestó Ana Torres, habitante del lugar.
Los vecinos de El Copal reiteraron que la solicitud no busca coartar el esparcimiento de los estudiantes, sino evitar que la venta clandestina de alcohol y los choques callejeros escalen a situaciones irreparables.
Por ello, renovaron el llamado al Gobierno Municipal de Irapuato y a las autoridades universitarias para fortalecer las estrategias de prevención del delito, inspección comercial y monitoreo en la zona.
Postura de la Universidad de Guanajuato
Por su parte la Universidad de Guanajuato, a través del área de atención a medios de la División de Ciencias de la Vida, informó que en el campus existen programas para el desarrollo integral de los estudiantes.
Con actividades culturales y deportivas, orientación educativa, nutrición y atención psicológica, además de cineclubes y círculos de lectura, las cuales se realizan dentro de las instalaciones universitarias.
Respecto a la situación en El Copal, explicó el área de atención a medios, que existe un trabajo permanente de coordinación entre las universidades de la zona y el municipio, encabezado por la directora de Educación municipal, Joyce Guerrero, quien coordina un equipo multidisciplinario en el que participan áreas como Fiscalización, Policía Rural, Ordenamiento Territorial, Movilidad y Servicios Públicos.
En reuniones periódicas se revisan las problemáticas de la zona y se determina qué acciones corresponden a cada dependencia.
La universidad señaló que recientemente se realizó una reunión en El Copal para abordar distintos temas, entre ellos la movilidad por las obras en la carretera a la altura de la comunidad y del ITESI, así como las quejas de los vecinos.
Añadió que podría llevarse a cabo un nuevo encuentro con la delegada de la comunidad y posiblemente con representantes del ITESI, con el objetivo de definir propuestas y un calendario de acciones preventivas.
La institución manifestó su disposición para trabajar de manera corresponsable y coordinada con las autoridades municipales.
AAK


