León.- Integrantes del colectivo Unidos por los Desaparecidos de León reinstalaron las fichas de búsqueda de sus familiares y amigos en el “Árbol de la Esperanza”, luego de que estas fueran retiradas por personal del Municipio por segunda ocasión.
Los hechos ocurrieron tras la marcha del 8 de marzo, cuando trabajadores municipales retiraron el material colocado en este espacio, ubicado frente al kiosco de la zona centro de León.
Ante esta situación, Rocío Gómez, fundadora del colectivo, había presentado una queja ante la Procuraduría de los Derechos Humanos del Estado de Guanajuato, al señalar no solo el retiro de las fichas, sino también la falta de respuesta por parte de autoridades municipales. De acuerdo con la representante del colectivo, durante varios días no se concretó la devolución del material e incluso se incumplió una cita acordada.
Fue hasta el viernes 20 de marzo cuando las fichas fueron devueltas al colectivo, lo que permitió su reinstalación en el árbol. Gómez indicó que, hasta el momento, no ha recibido respuesta por parte de la PRODHEG respecto a la queja interpuesta. “No tenemos ninguna noticia de la PRODHEG” señaló Rocío, fundadora del colectivo.
Asimismo, explicó que, de acuerdo con lo informado, el retiro de las fichas habría ocurrido por una confusión durante la marcha del 8M. “Parece que se equivocaron pensaron que era parte de la manifestación del 8M” comentó Gómez.
Por su parte, el Ayuntamiento de León informó a través de redes sociales que, con el objetivo de fortalecer la comunicación y el acompañamiento a personas buscadoras, el secretario Pablo Arturo Elizondo Sierra sostuvo un encuentro con Rocío Gómez. En donde en dicha reunión, se acordó dar continuidad a las acciones conjuntas para la localización de personas desaparecidas.
De acuerdo con la fundadora del colectivo, el funcionario también se comprometió a apoyar en las labores de búsqueda y a mantener el “Árbol de la Esperanza” como un espacio activo. “Se compromete ayudarnos con la búsqueda y mantener el árbol” afirmó Rocío.
El “Árbol de la Esperanza” fue inaugurado el pasado 28 de septiembre como un acuerdo con autoridades municipales para servir como un lugar de encuentro, oración y memoria para las familias, en un contexto donde persiste la deuda histórica ni justicia ante casos de desaparición.
Buscadoras de León denuncian acoso y falta de protección tras hallazgos
Integrantes de colectivos de búsqueda en León alertaron sobre un entorno de inseguridad que obstaculiza sus labores en el municipio. Las familias denuncian que son blanco de amenazas y seguimientos tras localizar posibles fosas en la periferia.
La falta de protección oficial ha generado que las buscadoras operen con temor en zonas críticas de la ciudad. Los colectivos locales buscan garantizar su integridad mediante la exigencia de protocolos de seguridad reales por parte de las autoridades.
En León, las buscadoras reportaron incidentes donde sujetos desconocidos las vigilan después de realizar trabajos de prospección. Estas situaciones de acoso se han vuelto frecuentes en las zonas rurales y límites del municipio.
Las familias señalaron que el acompañamiento de las fuerzas de seguridad en León es insuficiente o nulo en varios puntos de riesgo. Esta carencia institucional ha forzado la cancelación de jornadas de búsqueda programadas.
Además, se denunció que la respuesta de las autoridades ante las amenazas directas ha sido lenta en León. Los colectivos sienten que el abandono administrativo los deja expuestos a agresiones por parte de grupos delictivos.
La exigencia principal en León es la reactivación de mesas de trabajo efectivas con la Comisión de Búsqueda. Los familiares de desaparecidos reclaman que la seguridad sea una prioridad antes, durante y después de sus hallazgos.
Expertos en derechos humanos consideran que la situación en León refleja una crisis de protección a víctimas. La vulnerabilidad de las madres buscadoras es un problema creciente que no ha sido atendido integralmente en Guanajuato.
A pesar de las amenazas, los grupos de búsqueda en León aseguran que no detendrán sus actividades. Sin embargo, recalcan que la responsabilidad de proteger sus vidas recae totalmente en el Estado y la federación en México.
AAK