León.- Esmeralda vive en León. Conoció a Luis -nombre ficticio- en la secundaria, aunque comenzaron su relación cuando ambos cursaban la preparatoria. Durante el embarazo y después del nacimiento de su bebé, descubrió que él era desobligado, celoso, manipulador y violento.
Una sola vez le puso “la mano encima”, y eso fue suficiente para que Esmeralda acudiera ante las autoridades, presentara una denuncia y solicitara una orden de restricción.
Siete de cada 10 atenciones brindadas por la Secretaría de las Mujeres de Guanajuato corresponden a casos de violencia familiar.

Este tipo de violencia puede comenzar con comentarios agresivos o burlas y avanzar hacia restricciones económicas, aislamiento, control de las redes sociales y episodios de celos. Después pueden presentarse manotazos, pellizcos o golpes. Si estas conductas no se identifican como agresiones y no se detienen, pueden escalar hasta provocar la muerte de la víctima.
Durante el primer semestre del año se registraron en Guanajuato 100 homicidios dolosos de mujeres y 13 feminicidios, así como 18 mujeres víctimas de tentativa de homicidio doloso y 23 de tentativa de feminicidio, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
La violencia en el ámbito familiar está íntimamente relacionada con la violencia más extrema, que es el feminicidio”, advirtió Itzel Balderas Hernández, titular de la Secretaría de las Mujeres.
No se trata únicamente de las conductas feminicidas, sino también de la intención de causar daño. Entre enero y junio se registraron 4 mil 605 mujeres víctimas de lesiones dolosas. De ellas, 97 fueron atacadas con arma blanca y 107 con arma de fuego; en el resto de los casos se utilizó “otro elemento”.

Las conductas violentas o denigrantes, que culturalmente pueden normalizarse o que las víctimas pueden llegar a considerar merecida, deben reconocerse como lo que son: señales de alerta.
Por ello, la funcionaria llamó a las mujeres a mantenerse atentas y a reconocer cuándo existe un riesgo para su integridad física, su vida, la de sus hijas e hijos o la de otros familiares que habitan en el hogar.
“Cuando una mujer detecta que está siendo víctima de violencia en el ámbito familiar debe recurrir a su red de apoyo, a instituciones como la Secretaría de las Mujeres, a las instancias municipales de atención integral a la mujer o a la Fiscalía General del Estado”, agregó.
Más que “puro drama”
Esmeralda relató que la relación que mantenía con Luis cambió cuando él se enteró del embarazo. La culpaba de haber arruinado sus planes de vida. En ese momento, ella tenía 15 años y él, 16.
En más de una ocasión, Luis acudió a la casa de la madre de Esmeralda para obligarla a regresar a la vivienda en la que él residía con su familia.
La joven aseguró que también recibió malos tratos y humillaciones por parte de su suegra. Cuando llegó a esa casa, con cuatro meses de embarazo, fue obligada a lavar a mano, de rodillas y en el suelo, tanto su ropa como la de Luis, bajo el argumento de que “en la lavadora no quedaba bien”.

Además, cuidaba a los hermanos menores de Luis y realizaba labores domésticas que no le correspondían.
El estrés y el agotamiento físico le provocaron una amenaza de aborto a los seis meses de gestación. Ante esta situación, Luis la acusó de “hacer puro drama”.
Durante el parto, ni su pareja ni la abuela paterna acudieron al hospital para acompañarla, pues, según le dijeron, “ellos tenían que descansar”.
En todo el proceso estuvo acompañada por su hermana mayor, su principal apoyo, así como por su madre y otros familiares.
De acuerdo con Esmeralda, ni Luis ni su suegra aportaban más de 50 pesos a la semana. El joven se justificaba con el argumento de que debía pagar las mensualidades de una motocicleta que compró cuando ella ya estaba embarazada.
Después del nacimiento de la bebé, Esmeralda comenzó a darse cuenta de que su pareja no asumía sus responsabilidades como padre. No colaboraba en las labores de la casa, no cuidaba de ella ni de su hija y las cantidades de dinero que entregaba eran insuficientes. Tampoco recibió apoyo de su suegra ni del resto de la familia paterna.
La agresión física ocurrió durante una discusión relacionada con el dinero. Luis intentó quitarle el teléfono con el argumento de que él se lo había prestado, y durante el forcejeo la azotó contra una pared y volvió a acusarla de “dramática”.

Después de que Esmeralda cayó al suelo, él la sujetó de los brazos y la arrastró. También la rasguñó, la pellizcó y le dio un cabezazo que le provocó un moretón y una fuerte inflamación en un ojo.
Tras la agresión, Esmeralda presentó una denuncia y solicitó una orden de restricción debido a las amenazas graves que había recibido. Aunque no se han vuelto a ver, el proceso legal continúa.
Pese a ser menor de edad, decidió separarse con el respaldo de su familia. Ahora enfrenta un proceso legal con el padre de su hija, quien exige una prueba de paternidad y pretende que sea ella quien la pague.
Hasta ahora no ha solicitado apoyo ante alguna instancia gubernamental, pero considera retomar la terapia para fortalecerse emocionalmente y estar mejor por sí misma y por su hija.
Valoran el nivel de riesgo
Itzel Balderas señaló que la actual administración estatal, por medio de la Secretaría de las Mujeres, ha buscado visibilizar los distintos tipos de violencia de género que se presentan en Guanajuato.
“Desde el día uno hemos habilitado campañas publicitarias para hablar de los tipos de violencia que hay en el estado de Guanajuato y que están reconocidos en la ley.
“Tratamos de que la mujer esté consciente de que es una persona sujeta de derechos, que estos tipos de violencia están reconocidos en las leyes nacionales y locales y que son conductas que ahora se sancionan. Promovemos mucho la acción de denunciar, de acudir a la Fiscalía a denunciar los hechos y promovemos la no revictimización”, explicó.
También se busca realizar la procuración e impartición de justicia se realicen con perspectiva de género, así como sensibilizar a las víctimas sobre su derecho a la reparación del daño y a que el Estado les garantice la no repetición de estas conductas.
El primer paso, insistió, es visibilizar las distintas formas de violencia.
“En la Secretaría disponemos de lo que denominamos el Instrumento de Valoración de Riesgo de Violencia Feminicida. Siempre que una mujer llega a denunciar violencia en el ámbito familiar, aplicamos de manera rigurosa este tamizaje, que contiene 29 preguntas y nos permite advertir, de una manera científica, el nivel de riesgo en el que se encuentran las mujeres que solicitan apoyo”, explicó.

Esta herramienta permite evaluar el entorno de la víctima y diseñar de inmediato una estrategia de protección a la medida para salvaguardar su vida y la de sus hijas e hijos.
Las medidas pueden incluir una orden administrativa de protección, el traslado a un hospital o el ingreso a un refugio temporal.
Balderas Hernández afirmó que estas intervenciones se realizan mediante un trabajo multidisciplinario en el que participan abogadas, psicólogas y trabajadoras sociales.
En un comunicado, la Secretaría de las Mujeres de Guanajuato llamó a la ciudadanía a nombrar, identificar y atender oportunamente las conductas de riesgo dentro de la pareja o la familia.
La dependencia enfatizó que ninguna forma de agresión es normal ni justificable y que reconocer a tiempo las señales de alerta puede salvar vidas y proteger la integridad física y la salud mental de las personas.
“Las disculpas no detienen la violencia ni garantizan que no vuelva a ocurrir”, concluyó la dependencia.
¿Necesitas ayuda o conoces a alguien que la necesite?
- Emergencias: 911
- Atención y orientación las 24 horas: 075
- WhatsApp de la Secretaría de las Mujeres: 473 164 0369
- Instituto Municipal de las Mujeres de León
- Avenida Olímpica 1603, esquina con calle Tula, colonia Agua Azul.
- Teléfonos: 477 311 1832, 477 712 2929 y 477 712 5795.
Numeralia
Guanajuato, primer semestre 2026
- 100 homicidios dolosos de mujeres
- 13 feminicidios
- 18 tentativas de homicidio doloso contra mujeres
- 23 tentativas de feminicidio,
- 4,605 mujeres con lesiones dolosas (97 con arma blanca y 107 con arma de fuego)
Fuentes: Reporte de víctimas, Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP)
En la Secretaría de las Mujeres desde su creación al 7 de julio de 2026
- 2,472 atenciones, entre contacto presencial en las oficinas de SM o de los Centros Libre o por llamadas.
- 70% de las atenciones, por violencia en el entorno familiar
- 83% de los casos, con violencia psicológica
- En 512 mujeres se aplicaron los instrumentos de evaluación de riesgo: 368 se detecta violencia baja, 69 violencia moderada, 36 violencia alta, 29 violencia crítica y en 10, violencia feminicida.
AM