Estados Unidos.- El cuerpo de una niña de tres años de edad llamada Kamille McKinney fue encontrado este martes en un basurero por la policía local de Birmingham, Alabama, lo que puso fin a una búsqueda que duró diez días y perturbó lo que era una tranquila comunidad estadounidense.
De acuerdo al reporte de la cadena local WRBC, todo comenzó el 12 de octubre alrededor de las 8:30 p. m., cuando Kamille fue secuestrada en una fiesta al aire libre donde jugaba con otros niños. De inmediato se informó a la policía de su desaparicíón, y se activo la alerta AMBER para intentar encontrarla. En los días siguientes, mientras la investigación avanzaba, el Departamento de Policía de Birmingham decidió publicar un video de vigilancia donde se muestra el momento de la abduccion, en espera de que algún testigo pudiera otorgar más información.
The video was recovered from a surveillance camera within the Tom Brown Housing complex at about the same time as Kamille Mckinney was reported missing. If you are one of the people in the video, we need your help with the investigation! Please call at 205-254-7777. pic.twitter.com/lvaH1XSjuR
Birmingham Police (@BhamPolice) October 18, 2019
Finalmente, este martes 22 de octubre, exactamente diez días después del secuestro, se informó el hallazgo de los restos de Kamille en un basurero, además de la captura de una pareja que fue señalada como los principales sospechosos, y a quienes les serán imputados cargos por secuestro y asesinato.
Los dos sospechosos, Patrick Devone Stallworth de 39 años y su novia Derick Irisha Brown, de 29 años de edad, fueron detenidos la semana pasada por delitos que nada tenían que ver con la abducción de Kamille, pero de inmediato ambos fueron vinculados al caso.

A Patrick se le arrestó por siete cargos de pornografía infantil al ser descubiertas en su teléfono varias fotografías, aunque ninguna era de Kamille. Irisha, por su parte, fue detenida por romper su libertad condicional por un cargo de secuestro sobre su propio hijo, y ahora los dos enfrentarán el proceso por el secuestro y asesinato de la niña, aunque la policía ha aceptado que no han encontrado ningún vínculo entre los perpetradores y la víctima.
En un intento de explicar el motivo del secuetro y el asesinato, el alcalde de Birmingham, Randall Woodfin, dijo :
Creemos que esto fue algo que los sospechosos habían meditado, y en cuanto vieron la oportunidad de secuestrar a un pequeño niño, decidieron actuar”.