CDMX.- Un brutal caso de feminicidio sacudió la Ciudad de México, cuando un hombre confesó a las autoridades haber asesinado a su esposa para luego desollarla por celos.
Cubierto de sangre y asegurando estar arrepentido, Erik Francisco “N” se entregó a las autoridades de la Ciudad de México este lunes, luego de confesar que había asesinado a su esposa con un cuchillo de cocina.
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El hombre de 46 años guió a la policía hasta su departamento en la calle Tamagno, en la alcaldía Gustavo A. Madero, donde se encontraba el cadáver de su esposa Ingrid “N”, ya sin vida y completamente desollada en la mayor parte de su cuerpo.
En este lugar, un ingeniero civil de nombre Francisco Robledo de 46 años de edad, mató y descuartizó a su pareja identificada como Ingrid Escamilla. Ocurrió en el número 258 de la calle Tamagno en la colonia Vallejo en GAM. El feminicida logró ser detenido por la @SSP_CDMX. pic.twitter.com/uudtyBL0hE
Isidro Corro (@isidrocorro) February 9, 2020
De acuerdo con El Universal, Erik dijo originalmente que se había drogado y no recordaba lo que había sucedido; posteriormente, aseguró que se le “había metido el diablo” y por eso había asesinado de forma tan brutal a su pareja.
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No le bastó con asesinar a una mujer 20 años menor que él; hombre desuella y saca los órganos a Ingrid, en su propio departamento en la alcaldía Gustavo A. Madero de la CDMX https://t.co/nRaJOnlJXx El Gráfico (@elgmx) February 10, 2020
Junto al cuerpo se encontró un cuchillo de cocina ensangrentado, que se presume que fue el arma homicida.
Vecinos escucharon ruidos, pero no hicieron nada
Los vecinos contaron a la policía que el homicidio podría haber ocurrido durante la madrugada, pues escucharon muchos ruidos de su deparamento a esa hora; sin embargo, nadie hizo nada por ayudar a Ingrid.
Algunos medios locales informaron que el presunto feminicida podría haber llamado a su exesposa para confesarle lo que había hecho antes de entregarse a la policía.
A pesar de que la víctima está plenamente identificada, hasta el momento su cuerpo no ha sido reclamado por ningún familiar.