Lagos.- La agencia antidrogas de Nigeria desmanteló un sindicato transnacional de narcotráfico organizado en el que participaban nigerianos y mexicanos en la región suroccidental del país.
La Agencia Nacional Antidrogas informó el miércoles que su unidad de operaciones especiales clausuró “un laboratorio clandestino a escala industrial” en un bosque remoto de la zona de Ijebu, en el estado de Ogun, que comparte frontera con Lagos, la capital económica del país. La agencia añadió que se trata del mayor decomiso de drogas jamás realizado en el país.
La agencia indicó en un comunicado que durante la operación detuvo a siete integrantes del “cártel”, entre ellos cuatro nigerianos y tres mexicanos, y que arrestó a otros tres posteriormente.
“Esta red no solo traficaba drogas; estaban fabricando activamente cantidades a escala industrial de sustancias ilícitas altamente letales aquí mismo, en nuestro territorio, amenazando la seguridad nacional y la salud pública de Nigeria”, señaló el jefe de la agencia, el general de brigada Mohamed Buba Marwa.
Según el comunicado, la operación derivó en la incautación de 2,4 toneladas de materiales químicos, incluida metanfetamina, valoradas en 480.000 millones de nairas (363 millones de dólares), además de dos vehículos.
En los últimos años, África Occidental y Central se han convertido en un foco del tráfico y la fabricación mundial de drogas ilícitas debido a fronteras porosas y a la corrupción, de acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.
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Una anomalía bancaria detectada por el IRS en Texas descubrió una compleja red transfronteriza que contrabandeó más de 300 millones de dólares en petróleo crudo robado a Pemex.
Cárteles como el CJNG, Sinaloa y el Golfo extraían el hidrocarburo en México y lo ingresaban a territorio estadounidense falsificando documentos aduaneros.
El cargamento cruzaba camuflado bajo el concepto de “aceite de desecho” para abastecer de forma ilícita a pequeñas compañías de combustible en la frontera.
La base operativa en Brownsville, Texas, simulaba procesar residuos industriales, pero realmente mezclaba el crudo robado con flujos legítimos para su reventa a refinerías locales.
La FinCEN emitió una alerta bancaria tras detectar casi 3,000 embarques sospechosos operados por empresas fachada.
El dinero obtenido de este esquema era blanqueado por empresarios estadounidenses y posteriormente repatriado hacia las finanzas de los grupos delictivos en México.
Las pesquisas del Departamento de Justicia revelaron que el hidrocarburo hurtado no solo abastecía el mercado norteamericano, sino que se exportaba formalmente a intermediarios en Japón, India y los Emiratos Árabes.
En Tamaulipas, la logística aduanera era controlada por César Morfín, alias “Primito”, líder del CJNG encargado de cobrar peajes a los transportistas.
Las agencias federales mantienen bajo estricta vigilancia cuentas bancarias adicionales en Arizona, Nuevo México y California.
AAK