El Cairo.- Estados Unidos e Irán lanzaron sendas andanadas de misiles este jueves, mientras el patrón de ataques de ida y vuelta volvía a afianzarse y se desvanecían las esperanzas de un final rápido al conflicto que estalló hace cinco meses en el Medio Oriente.
Después de un breve respiro, el riesgo de un regreso a una guerra total surgió una vez más y los combates amenazaban con implicar a aún más países. Jordania informó este jueves que interceptó misiles iraníes por segundo día consecutivo, mientras que Kuwait señaló que un ataque en la parte norte del país dejó una persona muerta. También esta semana, drones provocaron incendios en buques en un puerto egipcio y Arabia Saudí denunció haber sido atacada por milicias iraquíes respaldadas por Irán.
La guerra ha disparado el precio del combustible y ha sacudido la economía mundial. A medida que han pasado los meses, han aumentado las preocupaciones en Estados Unidos sobre las reservas de armas necesarias para defender sus bases y aliados.
El conflicto es impopular entre los estadounidenses y una nueva encuesta de AP-NORC muestra que el índice de aprobación del presidente Donald Trump respecto a su manejo de Irán ha disminuido ligeramente desde el mes pasado.
La reciente pausa en los combates, que comenzó durante el fin de semana y dio esperanzas de avances diplomáticos, terminó con un incremento de ataques con misiles y drones en varios países de Oriente Medio.
“Observamos con preocupación que la situación de seguridad sigue siendo precaria”, declaró el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Pakistán, Tahir Andrabi, cuyo país ha fungido como mediador.
Las negociaciones “están en marcha para normalizar la situación, en particular la situación en el estrecho de Ormuz”, dijo a los periodistas.
EEUU e Irán intercambian ataques
Un ataque iraní que alcanzó un edificio de una empresa china en Kuwait causó graves daños a la estructura y mató a un trabajador, reportó el Ejército de Kuwait este jueves, horas después de que las defensas antiaéreas de Jordania derribaran cinco misiles lanzados desde Irán.
No se reportaron víctimas por la interceptación de los misiles en Jordania, según indicó la agencia estatal de noticias Petra, citando al portavoz de las Fuerzas Armadas del país. Tanto Jordania como Kuwait albergan tropas estadounidenses.
Los ataques ocurrieron después de que el Ejército de Estados Unidos informara que había completado “una intensa oleada de ataques contra Irán”, en respuesta a un ataque previo con misiles iraníes contra una base estadounidense en Jordania.
El Comando Central del Ejército estadounidense señaló en una publicación en redes sociales que sus fuerzas armadas atacaron decenas de objetivos pertenecientes a la Guardia Revolucionaria de Irán, incluidos centros de mando militar, instalaciones de misiles y drones, así como sitios de vigilancia y defensa.
La agencia oficial de noticias iraní IRNA reportó que tres personas murieron y dos resultaron heridas por un ataque en la isla de Qeshm, ubicada en el estrecho de Ormuz, una vía navegable crucial para los suministros energéticos mundiales que ha estado en el centro del conflicto.
La última andanada se produjo después de que Estados Unidos se asociara con Arabia Saudí el miércoles para atacar a milicias en Irak, matando al menos a 20 combatientes y a seis asesores iraníes.
Incendios en dos buques de gas natural en un puerto egipcio
También el miércoles, la firma británica de seguridad marítima Ambrey informó que ataques con drones provocaron incendios en dos buques de gas natural en el puerto egipcio de Damieta. No estaba claro quién fue responsable de los ataques contra una instalación flotante de almacenamiento de propiedad estadounidense y un buque petrolero de propiedad griega. No se reportaron heridos.
La oficina del primer ministro de Egipto, Mustafa Madbouly, indicó que las investigaciones iniciales mostraron que los incendios en ambos buques fueron causados por un dron. En una reunión del gabinete, Madbouly dijo que los investigadores recuperaron rastros del dron e intentarán determinar su procedencia.
Egipto, un estrecho aliado de Estados Unidos y mediador regional, es uno de los pocos países de Oriente Medio que se han librado de una acción militar directa durante la guerra. Si se confirma un ataque de Irán o de sus aliados, marcaría una ampliación significativa del conflicto. Los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, negaron estar detrás del ataque.
El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Seyed Abbas Araghchi, no negó tajantemente la implicación iraní, pero señaló que “Egipto es un amigo y socio importante en la región, y su seguridad es de suma importancia para nosotros”.
“Todos debemos estar vigilantes contra las tramas israelíes y las operaciones de falsa bandera diseñadas para socavar la paz regional”, comentó en X. “La amenaza es clara, mutua y temerosa de la solidaridad musulmana”.
La guerra ha causado estragos en la economía mundial
El conflicto ha causado estragos en la economía mundial, ya que los embarques de energía a través del estrecho de Ormuz se redujeron hasta casi detenerse. Gran parte de las gestiones diplomáticas para poner fin a la guerra se han centrado en reabrir el estrecho, por el que en tiempos de paz transitaba el 20 % de los embarques de petróleo y gas natural.
El tráfico, ya limitado, a través del estrecho de Ormuz se desplomó durante el reciente intercambio de ataques: de 82 buques durante la semana del 13 al 19 de julio a apenas 39 entre el 20 y el 26 de julio, informó Lloyd’s List Intelligence, firma especializada en análisis del transporte marítimo.
Los combates en otras zonas han reducido aún más los suministros de energía.
Arabia Saudí acusó a las milicias iraquíes de lanzar drones contra su infraestructura petrolera en los últimos días. Una agrupación de milicias negó inicialmente las acusaciones, mientras que los rebeldes hutíes sostuvieron que habían atacado instalaciones energéticas saudíes como parte de un conflicto separado, pero relacionado.
Los hutíes han declarado un bloqueo al transporte marítimo saudí y amenazan con afectar otra ruta comercial crucial de Oriente Medio: el estrecho de Bab el-Mandeb, que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén. Esa ruta cobró mayor importancia durante la guerra, ya que Arabia Saudí la utiliza para evitar el estrecho de Ormuz.
Aunque algunas exportaciones de petróleo saudí continúan a través del estrecho de Bab el-Mandeb pese al bloqueo, Lloyd’s List Intelligence señaló que gran parte del crudo ahora sigue una ruta más costosa y lenta: viaja en buques hasta la ciudad egipcia de Ain Sokhna, en la costa del mar Rojo, para luego ser transportado por un oleoducto hasta el puerto mediterráneo de Sidi Kerir, donde vuelve a cargarse en barcos.
El Canal de Suez no tiene la profundidad suficiente para permitir el paso de los buques petroleros más grandes cuando están completamente cargados.
El ministro de Defensa saudí, Khalid bin Salman, se reunió el miércoles con el presidente Donald Trump y con el vicepresidente JD Vance, según dos personas familiarizadas con el asunto que no estaban autorizadas para hablar públicamente sobre las reuniones privadas.
Según esas fuentes, la decisión saudí de sumarse a los ataques de Estados Unidos contra las milicias iraquíes buscó enviar un mensaje a Irán de que no tolerará ataques contra su industria petrolera ni contra otra infraestructura crítica. Al mismo tiempo, el ministro de Defensa subrayó ante Trump y Vance que Arabia Saudí desea una desescalada del conflicto y que Washington y Teherán retomen las negociaciones.