Estrasburgo, Francia.- La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, propuso este miércoles convertir a Canadá en el primer miembro asociado de la Unión Europea, mientras Ottawa busca estrechar sus vínculos con Europa en medio de sus tensiones comerciales con Estados Unidos.
En su discurso anual sobre el Estado de la Unión Europea, Von der Leyen planteó construir sobre el acuerdo de libre comercio existente entre Canadá y la UE, conocido como CETA, una “Alianza para el Futuro”.
El objetivo, explicó, es crear “un espacio común de prosperidad y seguridad económica” y ampliar la cooperación más allá del comercio.
“Sobre todo, querido Mark, Europa y Canadá creen en la democracia”, dijo Von der Leyen al primer ministro canadiense, Mark Carney, quien recibió una ovación en el Parlamento Europeo en Estrasburgo.
Carney tiene previsto dirigirse al Parlamento este jueves.
Trump advierte sobre posibles nuevos aranceles
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reaccionó a la posibilidad de una relación más estrecha de Canadá con la Unión Europea y señaló que permitir su ingreso como miembro asociado podría ser considerado un “acto hostil”, dependiendo de las intenciones de los líderes europeos.
“Si es una buena intención, está bien. Si es una mala intención, pondremos aranceles muy fuertes a Europa”, declaró Trump en Charlotte, Carolina del Norte. También sugirió que Estados Unidos podría restringir el comercio con Europa en algunas áreas.
Trump calificó como “risible” la posibilidad de que Canadá se acerque de esa manera a la UE y describió al país como un “socio comercial terrible”.
Este miércoles también firmó un memorando para restringir las compras de productos canadienses por parte del Gobierno estadounidense, en respuesta a la política de “Comprar canadiense” impulsada por Ottawa.
Las relaciones entre ambos países se han deteriorado por los aranceles estadounidenses y las declaraciones de Trump sobre convertir a Canadá en el estado 51 de Estados Unidos.
Canadá, que destina alrededor del 70 % de sus exportaciones al mercado estadounidense, busca reducir esa dependencia y Carney ha planteado construir una “alianza única” con Europa.
Canadá no busca ser miembro pleno de la UE
Un funcionario canadiense informó previamente a The Associated Press que Ottawa explora una relación con la Unión Europea que podría quedar un paso antes de la membresía plena.
Entre las posibilidades se analiza un acuerdo que permita a ciudadanos canadienses vivir y trabajar en Europa sin necesidad de visa como parte de una asociación estratégica más amplia.
Jonathan Wilkinson, embajador designado de Canadá ante la UE, señaló que Ottawa había discutido con funcionarios europeos la posibilidad de una membresía asociada antes del discurso de Von der Leyen.
Aclaró que Canadá no busca convertirse en miembro pleno, ya que esto implicaría ceder parte de su soberanía.
La intención, explicó, es “acercarse tanto como sea posible” al bloque europeo mediante un esquema que fortalezca la soberanía canadiense.
La oficina de Carney recibió favorablemente la propuesta y respaldó avanzar hacia una relación que vaya más allá del CETA.
¿Qué implicaría una membresía asociada?
Von der Leyen adelantó que la nueva asociación podría incluir manufactura avanzada, tecnología, producción para defensa, el Ártico, energía, minerales críticos, baterías, inteligencia artificial, computación cuántica, ciberseguridad y seguridad económica.
“Esta es una asociación no contra otros, sino por nuestra fuerza común”, afirmó. “Queremos llevar la relación con Canadá al nivel más alto posible”.
Sin embargo, todavía no está definido qué implicaría jurídicamente convertir a Canadá en miembro asociado de la Unión Europea.
Sería la primera relación de este tipo para el bloque, por lo que no existe un procedimiento establecido ni está claro qué instancias tendrían que aprobarla o cuánto tardaría el proceso.
Actualmente, los pasos relacionados con una membresía formal de la UE requieren el consentimiento unánime de sus 27 países integrantes.
Wilkinson indicó que Ottawa y Bruselas se concentran primero en definir el contenido de la alianza antes de determinar cómo será denominada.
Se prevé que haya mayor claridad durante la cumbre Canadá-UE programada para finales de octubre.
Canadá ya participa en programa europeo de defensa
El acercamiento entre ambas partes ya ha avanzado en materia de defensa.
Canadá se convirtió este año en el primer país no europeo en incorporarse al programa SAFE de la UE, dotado con 150 mil millones de euros, lo que permite a compañías canadienses participar en adquisiciones conjuntas de defensa.
Carney afirmó esta semana que la integración económica, considerada durante años una ventaja para los países, cada vez más “se está utilizando como un arma por ciertos países”.
Canadá y la Unión Europea esperan profundizar las conversaciones durante su cumbre de octubre, donde podría conocerse la forma que tendrá esta nueva alianza.
HLL