Especialistas y exconsejeros electorales coincidieron en que si Morena no logra la mayoría calificada para aprobar la reforma electoral constitucional presentada ante la Cámara de Diputados, recurrirá a un Plan B a través de la aprobación de leyes secundarias.
La propuesta que se discutirá la próxima semana en el pleno suprime los plurinominales para elegir diputados de “minoría” bajo criterios que favorecerían al partido oficial.
Arturo Espinosa, director de Laboratorio Electoral, consideró la presidenta Claudia Sheinbaum podría buscar una ruta alterna para modificar la distribución de 200 diputados plurinominales. “En el caso de las dos listas que propone, sí hay un margen para que se regule en la legislación secundaria”, consideró.
En el mismo sentido opinó Luis Carlos Ugalde, expresidente del IFE. “A través de reformas legales pueden establecer algunas detalles de la forma como se distribuyen los pluris, que al final acabe por cambiar la lógica global, entonces, sí se puede”, planteó.
En 2022, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador buscó colar temas constitucionales en leyes secundarias, pero la Suprema Corte las revocó por vicios de procedimiento legislativo.
“Dado que ahora la Corte seguramente apoyaría al Gobierno, entonces podrían intentar, a través de reformas legales, darle la vuelta a algunos temas”, asentó.
El consejero electoral Jaime Rivera reconoció que existe un margen para el oficialismo. “Aquello que no esté expresamente establecido en la Constitución sí podría ser reformado en la ley, como se intentó en el 2022″, recordó.
Los tres especialistas coincidieron que cambiar las juntas distritales del INE de permanentes a temporales, con el argumento de reducir costos, se puede hacer modificando la Ley de Instituciones y Procedimientos Electorales; también podrían cambiar temas de fiscalización, consultas populares, acciones afirmativas, cómputos distritales y PREP.
Los que no podrían modificarse con legislaciones secundarias son la eliminación de 32 senadurías, cambiar el financiamiento a partidos o recortar los tiempos en radio y televisión.
¿Misma fórmula?
AMLO fracasó en su reforma electoral de 2022 por lo que introdujo cambios en leyes secundarias que finalmente fueron desechados por la Corte; analistas consideran que Sheinbaum podría intentar el mismo camino.
– Eliminación de Plurinominales y ajustes a estructura operativa del INE, vía la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE).
– Reducción del financiamiento a partidos y costos del sistema electoral, a través de la Ley General de Partidos Políticos.
– Ajustes en estructuras de tribunales electorales, a través de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación.
– Eliminar estructuras burocráticas, a través de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria.
JJJC