Avión presidencial: Detectan vuelo de CDMX a Mérida de aeronave rifada y que aún no se puede vender

En el sitio Flightradar24, se detectó al avión presidencial 'que no tiene ni Obama' sobrevolando parte del Golfo de México. Fuentes aeroportuarias señalaron que fue para cumplir con los estándares de mantenimiento 

Por: Héctor Eduardo Padilla

El avión presidencial en el evento donde se anunció su rifa en un sorteo de la Lotería Nacional. Foto: Archivo AM.

El avión presidencial en el evento donde se anunció su rifa en un sorteo de la Lotería Nacional. Foto: Archivo AM.

Ciudad de México.- Aunque no se le se ha encontrado comprador, esta mañana se reportó un vuelo del avión presidencial "José María Morelos y Pavón" de la Ciudad de México a Mérida, Yucatán.

El tema fue tendencia en redes sociales, toda vez que en el sitio Flightradar24, en el que se pueden observar y rastrear el tráfico aéreo de todo el mundo, se observó a la aeronave de matrícula FAM3523 haciendo un sobrevuelo por parte del Golfo de México.

De acuerdo con una nota del periodista César Arellano García, publicada en La Jornada, fuentes aeroportuarias confirmaron el vuelo del TP01 Boeing 787 saliendo desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) rumbo a la ciudad de Mérida, Yucatán.

LEE TAMBIÉN: Quiere ahora AMLO rentar avión para bodas y fiestas

En el sitio Flightradar24, en el que se pueden observar y rastrear el tráfico aéreo de todo el mundo, se observó al avión presidencial haciendo un sobrevuelo por parte del Golfo de México. Foto: Especial.

De acuerdo con el medio, esto fue para cumplir con los estándares de mantenimiento que se solicitan para garantizar el buen estado del avión.

El avión "José María Morelos y Pavón" volvió a aterrizar en territorio mexicano a mediados del 2020 después de permanecer más de 19 meses almacenado en un aeropuerto de California, Estados Unidos, en donde se intentó buscarle comprador, sin éxito.

La primera vez que la aeronave llegó a México fue en febrero de 2016, adquirida en la administración del ex presidente Felipe Calderón y utilizada por primera vez por Enrique Peña Nieto en ese mismo mes, cuando viajó a Hermosillo, Sonora, para encabezar los festejos del 101 aniversario de la Fuerza Áerea Mexicana.

El Gobierno Mexicano adquirió la aeronave en 2012, mediante un contrato suscrito por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, como arrendatario el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos en calidad de adquiriente, y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) como usuario final. 

En su momento, la Presidencia de la República informó que el costo real pagado por la totalidad de la aeronave, con todo y su lujoso equipamiento, fue de dos mil 952.4 millones de pesos. 

En su adquisición también se contempló la remodelación del hangar, en la que se invirtieron 348.5 millones de pesos. 

POR SI NO LO VISTE: Ahora AMLO busca 'ayuda' de empresarios porque no vende avión presidencial

Avión presidencial tendría vida útil de 25 años 

Cuando se adquirió, se detalló que el avión presidencial tendría una vida útil de 25 años. Tiene capacidad de trasladar hasta 80 pasajeros y dispone de equipos de telecomunicaciones satelitales e internet, para transmitir y recibir información en cualquier parte del mundo. 

Si no se vende ni se rifa, la posibilidad está en la renta. Lo cierto es que el presidente Andrés Manuel López Obrador se mantiene firme en su discurso de no usar el avión presidencial y sí, en cambio, trasladarse a sus giras por el país en vuelos comerciales.

“Nos sale mejor porque si lo usáramos, nos costaría mucho el traslado”, ha dicho López Obrador.

Según el Mandatario, al año gasta unos seis millones de pesos en traslados aéreos en contraste con los siete millones que se gasta el TP-01 solo en servicios de comunicaciones.

Hasta ahora, ni vendido, ni rifado, ni rentado: el avión presidencial sigue sin emprender el vuelo desde hace varios meses, salvo aquellos que son para "cumplir con los estándares de mantenimiento". 

(Con información de La Jornada, Milenio, y El País). 

HEP. 

En esta nota:

Y tú, ¿qué opinas?