Pasión y empeño por el trabajo, fue la mezcla que se conjuntó hace 25 años en que don Juan Flores Linares fundara la panadería “Blanca Araceli” de la colonia Álvaro Obregón, donde se trabaja día y noche para surtir de bolillo y pan de dulce a clientes así como a tiendas de abarrotes de la ciudad.
El propietario del negocio aprendió las labores de hacer pan a los 12 años de edad en una panadería que tenía su tío, donde laboró 18 años hasta que abrió su propio negocio y actualmente da trabajo a 12 personas.
Juan Flores Linares, de 56 años de edad, detalló cómo fue el inicio de su labor como panadero y el gusto que tiene por el oficio, de tal manera en que la calidad del producto que hace lo hace proveedor de tiendas de abarrotes y clientes, que todo el día y la noche van a comprar su especialidad: el bolillo.
“A los 12 años me fui a trabajar con mi tío Francisco González, me gustó y ahí aprendí, trabajé con él 18 años, hasta que decidí poner mi negocio hace 25 años y aquí estoy”, dijo Flores Linares.
El hombre es el único de la familia que se dedica al negocio, pues sus dos hijas han estudiado y su esposa desarrolla labores del hogar y el nombre de la panadería es en honor a sus hijas.
“Una de mis hijas se acaba de titular como licenciada y mi otra hija y mi esposa, no han tenido el gusto por trabajar aquí, mi panadería se logró a base de mucho trabajo y gusto por lo que hago”, aseguró el panadero.
La panadería “Blanca Araceli” tiene abiertas sus puertas día y noche, porque surte de pan a muchas tiendas de abarrotes de la ciudad y el producto de mayor preferencia de los clientes es el bolillo, además que la misma demanda de producto causó que el panadero dejara abiertas las puertas del negocio al público las 24 horas.
“Trabajamos 13 personas, porque son 12 los trabajadores y yo, quienes nos dividimos la jornada de trabajo en los 3 turnos, yo empecé a trabajar a las 4:30 de la madrugada y a las 4 de la tarde y así nos vamos rolando el trabajo porque todo el día y noche hay clientes”, aseguró Juan Flores.
El precio del bolillo en la panadería de Juan Flores es de 3 pesos y el pan de dulce a 3.50 pesos y el negocio se encuentra en la calle Bolívar Sierra número 1214, de la colonia Álvaro Obregón.
Para hacer el pan, se necesita que se haga la masa y se deje en reposo unos 20 minutos, luego de otros 40 minutos, la masa se infla y es el momento de meterlo al gran horno para cocerlo en un promedio de 20 minutos.
“No he recibido algún apoyo del Gobierno para ampliar mi negocio ni nada por el estilo, poco a poco he hecho crecer a la panadería porque a los clientes les gusta el sabor y me compran al menudeo, medio mayoreo para tiendas y al mayoreo cuando hay fiestas”, explicó el dueño de la empresa que ofrece pan a cualquier hora del día.
El trabajador que mayor antigüedad tiene en la panadería se llama Pedro Rodríguez, quien tiene entre 15 y 18 años laborando al lado de Juan Flores y se siente muy contento de su oficio.
“Simplemente me gusta mi trabajo y es necesario que el cliente encuentre abierto cuando lo necesita, pero también los trabajadores viven de esto y todos le ponemos ganas”, dijo Flores Linares.