Cuando BMW lanzó la primera generación del X5 a finales de los noventas, las expectativas del mercado eran altas. Después de todo, la marca estuvo por años prometiendo que su primer vehículo deportivo utilitario encajaría a la perfección con el resto de su gama, con un manejo deportivo nunca antes visto en el segmento. De hecho, BMW se refería a él como un SAV “Sports Activity Vehicle” en lugar de SUV, como tradicionalmente eran conocidos.
Para la sorpresa de muchos, y sobre todo aquéllos que veían todo esto como una simple estrategia de mercadotecnia, el primer X5 demostró ser un animal distinto y rápidamente se colocó como el vehículo deportivo utilitario con el mejor manejo del mercado. Su comportamiento dinámico era en verdad sorprendente para sus dimensiones y su altura sobre el suelo. Por supuesto, el fabricante alemán siempre fue muy claro que su X5 no estaba diseñado para un uso intenso fuera del pavimento, lo cual hasta cierto punto explicaba su superior desempeño en carretera.
El segmento creció y evolucionó con rapidez, sin embargo, y con el tiempo se volvió más difícil para el X5 mantenerse en la cima en cuanto a desempeño en carretera se refiere. Un nuevo entrante, en particular, llegó a arruinarle la fiesta: el Porsche Cayenne, el cual logró combinar un comportamiento ejemplar sobre el asfalto con una capacidad sobresaliente para circular en caminos agrestes.
Pero ahora toca de nuevo el turno a BMW, el cual busca alterar una vez más el orden en el segmento con el lanzamiento de la tercera generación del X5. El fabricante alemán se refiere al cambio de modelo como un rediseño completo que ha tocado todos los aspectos del vehículo, y con el cual aspira recuperar el liderazgo sobre el pavimento. Una vez más la marca aclara que se trata de un vehículo diseñado fundamentalmente para las calles, pero que igual no deja de ofrecer una respetable capacidad todo-terreno gracias a importantes avances en el chasis y la suspensión.
Después de pasar casi medio día al volante del nuevo X5 durante el reciente lanzamiento internacional en Vancouver, queda claro que las aspiraciones de BMW están bien fundadas. En las carreteras sinuosas y estrechas al norte de Whistler, la tercera generación del popular SAV sorprendió con su manejo ágil y su extraordinaria estabilidad en curvas. Sin la posibilidad de comparar de manera inmediata con un Porsche Cayenne sobre el mismo trayecto resulta difícil decir cuál es mejor, pero la impresión que da el renovado X5, al menos, es que está fácilmente a la par de su rival de Stuttgart.
Potencia y tecnología
En cuanto a motores, la principal novedad es un aumento significativo en la potencia del V8 biturbo de la versión xDrive50i, el cual pasa de 400 a 450 hp. Esta será la única motorización disponible en México inicialmente, aunque no tardará mucho en sumarse el magnífico seis cilindros en línea turbocargado de 306 hp (versión xDrive35i).
Gracias a sus dos turbos, el ocho cilindros de 4.4 litros tiene mucha fuerza en un amplio régimen. Una buena parte del trayecto de la prueba tuvo lugar en carreteras de doble sentido en las cuales hubo muchas oportunidad para rebasar. Daba gusto dar el pisotón y sentir de inmediato el empuje de los ocho cilindros, los cuales revolucionan con mucha suavidad hasta la línea roja. La versión xDrive50i es, de hecho, la más rápida de la gama, con una aceleración de 0 a 100 km/h en tan sólo cinco segundos.
Si bien la 50i resulta muy atractiva por la abundante potencia de su propulsor, la verdad es que la versión xDrive35i con su galardonado seis cilindros turbo es más que suficiente para la mayoría de los compradores. No hubo oportunidad de probarla durante el lanzamiento en Vancouver, pero no tengo duda de que será algo más rápida y eficiente que la 35i saliente, la cual ya es bastante veloz.
Tan sorprendente como los motores, o más quizá, es la caja automática de ocho velocidades que montan de serie todos los X5. Es tan rápida para hacer los cambios que podría hacerse pasar por una caja de doble embrague.
Detalles
BMW ha optado por evolucionar las líneas del anterior modelo, de la misma forma que lo ha hecho con otros modelos de la gama para darle una personalidad más imponente al vehículo.
Frente más puntiagudo que se asemeja al de un tiburón, gracias a una parrilla de doble riñón más prominente y faros alargados que se extienden hasta la parrilla.
Los laterales y el portón trasero presentan nuevas líneas, más limpias.
Air Breathers, a los costados detrás de las ruedas delanteras totalmente funcionales, para optimizar el flujo de aire alrededor de las ruedas delanteras y reducir el arrastre.
Por dentro, el diseño y acomodo de los instrumentos recuerda el de todos los nuevos modelos de la gama, con líneas horizontales y abombadas en la parte central del tablero.
Dos acabados o líneas de diseño para el interior y exterior: Pure Experience y Pure Excellence, además del Kit Deportivo M.
Sistema ConnectedDrive y ordenador a bordo en tiempo real del sistema de tracción total xDrive.
En cifras
3ª Generación del modelo X5, uno de los mejor vendidos de la marca alemana, BMW
1er. Automóvil del segmento en ser llamado Sports Activity Vehicle, por su personalidad intrépida.
450 Hp la máxima potencia disponible en el modelo, versión xDrive50i
306 Caballos de Fuerza, la potencia de la versión más popular del modelo, xDrive35i