El representante en México, Centroamérica y el Caribe de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Antonio Luigi Mazzitelli, ponderó la actual estrategia del Gobierno mexicano en su combate al crimen organizado y el narcotráfico.
“Es fundamental, es fundamental hoy en día reflexionarla y operarla con un enfoque preventivo. El enfoque represivo desafortunadamente no ha brindado y no puede brindar los resultados que sociedades complejas, democráticas, con una participación del ciudadano siempre más importante, espere”, dijo.
“Entonces hay que reflexionar sobre la prevención y hay que hacer de la prevención de verdad el eje central de los esfuerzos del Gobierno. Prevenir el crimen, prevenir también todo lo relacionado a violencia y sobre todo crear las condiciones para que a la vez se pueda vivir mejor, en paz, en un entorno mucho más saludable para todos”.
El funcionario de la ONU asistió a la 21 Conferencia Internacional de Comunidades Seguras, “Cultura de la Prevención para Construir Entornos más Seguros”, que se lleva a cabo en la capital yucateca.
En entrevista, abordó aspectos que consideró “avances”, aunque advirtió que todavía falta trabajar más.
“México en este momento, a nivel internacional, se está distinguiendo por su enfoque preventivo; eso es para haber cambiado de manera importante la estrategia desde una postura reactiva a una postura preventiva. Y creo que eso es un mensaje importante, cuyos beneficios podrían ser de mucha utilidad a todo el Continente”.
Sin embargo, advirtió que una cosa son las políticas y otro es su implementación, sobre todo en un país tan complejo como es México, con muchísimas diferencias.
“Seguramente, lo repito: mudar, abrir la política pública a la prevención, a una prevención que sea sincera, integral, que no sea exclusivamente policiaca, es importante”, dijo.
A pregunta expresa, señaló que no hay más camino que luchar contra el crimen organizado y el desorganizado para reducir la violencia.
“Hay que generar justamente estrategias que sean inclusivas, multidisciplinarias, no limitarse al trabajo policiaco; no tener siempre un enfoque policiaco y represivo, sino abrirlas, sobre todo generando las oportunidades para que la gente escoja no delinquir; eso es que escoja el trabajo, que escoja los valores”.