La idea de que las diferentes disciplinas artísticas se vinculen unas con otras ha sido desarrollada por muchos autores y mucho mejor de lo que podría hacerse en este breve texto de presentación. Esta relación interdisciplinaria ha sido también aplicada por muchos artistas a lo largo de la historia y en esta ocasión las salas del Museo de Arte Contemporáneo No. 8 ofrecen a sus visitantes una muestra en la que las letras y la plástica trabajan de manera conjunta: la exposición “leer la obra” nos permite no sólo observar las diez obras premiadas en las cinco ediciones que se han realizado de la Bienal de Dibujo y Pintura Enrique Guzmán, sino que también nos confronta a los diez textos escritos específicamente para cada uno de los premios, así, en directo y sobre el muro, expuestos a la par de la pintura y el dibujo, cumpliendo la función de crítica o reseña pero siendo a la vez una obra en sí, en algunos casos cercana a la poesía, en otras al ensayo o a la narrativa, pero siempre cargados del carácter de cada uno de los autores, brindándonos así la posibilidad de multiplicar las lecturas, o más aún, multiplicando aquello de lo cual se puede obtener una lectura.
Escribir acerca del arte es hacer arte y, por lo tanto, el protagonismo en esta exposición se da de manera compartida entre las dos disciplinas que conforman la muestra, resultando una suerte de alianza que nos lleva no sólo a reflexionar en torno a estas dos prácticas, sino también en torno a algunas ideas que bien podrían ser fundamentales para el desarrollo cultural de una sociedad, a decir: trabajo en equipo, solidaridad interdisciplinaria, calidad y cantidad, frecuencia y seguramente muchas más que de momento se escapan a estas líneas pero que indudablemente, quien ha terminado de leerlas, tendrá en mente y podría compartir en función de un beneficio colectivo.