Más de 300 millones de pesos son tirados literalmente cada año a la basura.
De acuerdo con estadísticas oficiales del Servicio Integral de Aseo Publico (SIAP), cada año se recolectan en León alrededor de 474 mil toneladas de basura, pero sólo el equivalente al 4.2% son desechos que se reciclan.
Del total de la basura generada en León, el 50% son desechos orgánicos (sobre todo desechos de alimentos) y la otra mitad son inorgánicos que podrían reciclarse, según estimaciones de la Dirección de Medio Ambiente.
Pero de las 237 mil toneladas susceptibles de ser recicladas, apenas se reaprovechan 20 mil toneladas al año. El resto se pierden, confinadas en el relleno sanitario.
Trece mil 500 toneladas son recicladas por pepenadores callejeros y 6 mil 500 toneladas son procesadas por los llamados ‘loberos’, que viajan en los camiones recolectores separando los desechos que luego venden en bodegas.
Las utilidades anuales por el reciclaje de esas 20 mil toneladas asciende a casi 100 millones de pesos, que son repartidos entre 3 mil 500 pepenadores y ‘loberos’.
Los bodegueros revenden luego esa basura a un precio 30% veces superior a grandes centros de acopio.
La mayor parte de las botellas de PET son enviadas a China, en donde son transformadas de nuevo en productos de plástico.

Dinero perdido
Una investigación de AM con personas y autoridades de distintos niveles involucradas en el tema del reciclaje, permitió determinar que cada año se tiran a la basura más de 300 millones de pesos tan sólo en PET, papel, aluminio y metales que no son reciclados.
Dos estudios realizados por las Secretarías de Desarrollo Social (Sedesol) y por la del Medio Ambiente (Semarnat) determinaron que casi el 60% de la basura inorgánica corresponde a productos que con facilidad se pueden reciclar, como papel, plásticos, aluminio y metales.
Sin embargo, en León sólo se reaprovecha el PET; el resto de la basura se desecha por sus bajos precios.
Un kilo de PET cristal o transparente se paga en los centros de acopio en 4 pesos, mientras que un kilo de papel se cotiza entre 50 centavos y un peso.
Muchos pepenadores prefieren dedicarse a recoger PET para ganar más, y en el camino dejan otros productos, como cartón, que forma bulto y pesa poco.

Dejan basura a pepenadores
Desde hace un año, la recolección y el reciclaje de la basura está completamente en manos de los pepenadores y de los ‘loberos’.
En abril de 2013 se terminó el contrato de reciclado de basura que el Municipio había firmado con la empresa LYRBA (Limpieza y Reciclados del Bajío), por lo que se dejaron a disposición de cualquier persona los residuos municipales.
La Asociación de Pepenadores y Recolectores Independientes de Guanajuato estima que en la ciudad hay 3 mil personas que recorren las calles en busca de PET, papel, aluminio, fierro o cobre para vender. El rebusque lo hacen antes de que pasen los camiones recolectores o tocan a las puertas de casas o negocios para pedir que les regalen desechos para vender.
Aparte, se estima que hay cerca de 500 “loberos”, que son aquellas personas que ayudan a recolectar basura en los camiones, sin goce de sueldo ni prestaciones. Su ingreso lo obtienen de rescatar materiales reciclables, los cuales venden a ocho bodegueros que se ubican cerca del relleno sanitario.
Un pepenador gana en promedio hasta 80 pesos diarios (aunque hay quienes apenas reciben 20 pesos al día), mientras que un ‘lobero’ cobra hasta 150.
El material recogido por los pepenadores es vendido en alguno de los más de 300 centros de reciclaje o bodegas que hay en la ciudad.
El director del SIAP, Gerardo Origel Camacho, reconoció que aunque los residuos o basura son municipales, se decidió dejarlos al libre aprovechamiento de los recolectores, una vez que concluyó el contrato con LYRBA.
Aseguró que no se va a evitar la prepena por los pepenadores “a pie” ya que aseguró es la única fuente de ingresos que tienen estás personas.
El funcionario aclaró que las empresas que ganen la licitación para la recolección no tendrán permiso para realizar la separación o selección de la basura.
Aunque las empresas seleccionadas tendrán que proponer un método de recolección separada de residuos sólidos urbanos.

Generan electricidaden el basurero
Promotora Ambiental SA de CV (PASA) empezará a producir biogás en el relleno sanitario de León.
De acuerdo con el convenio suscrito con el Municipio, se prevé que en cuatro años se producirán 19 millones 4 mil 500 watts/hora.
Lo anterior equivale a la cuarta parte de la electricidad que León consume en alumbrado público, aseguró la alcaldesa Bárbara Botello.
La producción de energía se prevé inicie en junio y la concesión se otorgó por 20 años.
Gerardo Origel, director del SIAP, informó que el proyecto de PASA para generar electricidad a partir del biogás, está en un proceso de maduración.
Explicó que el proyecto consiste en que el gas metano que produce la basura genere energía eléctrica.
Uno de los beneficios para el Municipio es que dejará de pagar la bonificación del alumbrado público por la energía generada.
El director de Medio Ambiente del Municipio, Fidel García Granados, informó que el 50% de la basura que se genera en León es orgánica, la cual será utilizada para generar el biogás.
Informó que PASA es la misma empresa que ya tiene la concesión para el confinamiento de la basura.

‘Pagan bien barato’
En León hay 3 mil pepenadores callejeros, la mayoría son gente muy pobre, viejitos o madres solteras que no han logrado conseguir un empleo formal.
Blanca Rodríguez, presidenta de la Asociación de Pepenadores y Recicladores Independientes, aseguró que cada pepenador recibe al día ingresos de entre 20 y 80 pesos por recoger material que luego venden en bodegas.
Cada pepenador debe caminar grandes distancias para reunir suficiente material que intercambia por pocas monedas.
“Le madrugo, leo mis oraciones, me tomo una leche y un tpan por si me agarra la tarde y me pongo a tocar algunas casas que me guardan el material de buena voluntad y lo demás buscando en las calles”, dijo Carmen Sánchez, de 68 años de edad.
Aseguró que como máximo gana 30 pesos al día.
Jovita Sánchez platicó que desde que cumplió 70 años (en 2012) comenzó a salir a las calles por la mañana, para ganar al menos 25 pesos al día, para comer.
Mauricia Jaramillo, de 83 años, recoge material en casas alrededor de su colonia, con lo que logra reunir 15 pesos al día.
Cuando la colecta se hace en familia, los ingresos son mayores.
Así ocurre con el matrimonio de Roberto Romo y Teresa Medina, quienes junto con sus hijos de 14 y 16 años salen en un tricilclo a recolectar material.
Sus ingresos semanales oscilan entre 700 y 800 pesos.
“Agarramos las calles principales de las colonias y bulevares, si queremos sacar hartito tratamos de echar todo lo que se pueda al triciclo y lo demás lo cargarmos, es que lo pagan bien barato y casi ni pesa”, dijo el señor Roberto.

‘La chamba es pesada y sucia’
En promedio, cada camión recolector reúne al día 150 kilos de material reciclable.
Los encargados de este reciclaje son los “loberos”, que son ayudantes de las personas contratadas en el servicio de recolección.
Cada ‘lobero’ gana de 100 hasta 150 pesos diarios.
“Lo que nos aliviana son los zapatitos que nos encontramos, ropa, a veces que un reloj, juguetes o cuando nos va bien dinero”, dijo el ‘lobero’ Rodolfo Esparza.
Carlos Morales gana 120 pesos al día por esculcar la basura.
Por las tardes sale a recolectar material con su esposa y tres hijos, cuando éstos salen de la escuela, y por la noche trabaja como ‘lobero’ en un camión.
“Nos encontramos desde dinero, zapatos, ropa y varias cosas de valor, por eso los ‘loberos’ nos animamos a entrarle, porque sí está pesada la chamba y sucia”, dijo Martín Acosta, quien tiene cinco años de experiencia.
“Cuando nos fue mejor fue ahora que el Municipio dejó de reciclar y pues ahí sí toda la basura fue de nosotros”.