En 1999, Xavier López Ancona revolucionó el concepto de entretenimiento infantil con ‘La Ciudad de los Niños’, que todos los fines de semana provocaba tumultos.
16 años después de su lanzamiento en el centro comercial Santa Fe del DF, su modelo de una ciudad a tamaño infantil lo ha replicado en nueve sitios del mundo, con el nombre de Kidzania.
“Quiero que siempre se recuerde que Kidzania fue creada, construida y que sigue siendo operada por mexicanos, que logramos crecer dentro de nuestro país y fuera de él”, dice orgulloso el emprendedor.
Recuerda que la idea original era colocar una cadena de guarderías para entretener a los niños con tres juegos sencillos, que hicieran réplica a un hospital, un banco y un supermecado.
Aunque en ese momento el emprendedor no tenía hijos, la idea tomó fuerza al ver la necesidad de familiares y amigos de encontrar un lugar divertido, educativo y seguro, en donde pudieran estar con sus hijos. Era una realidad que había una demanda muy grande, pero poca oferta.
Entonces la “Ciudad de Niños” tomó forma al convertir el juego de ser adulto en un negocio.
Muchas personas le auguraba fracaso, pero el empresario reemplazó sus dudas con una frase: ‘Sí podemos’.
Ver la alegría de los niños al entrar a jugar a la ciudad en miniatura, le daba ánimos para seguir.
“Eso me levantaba el ánimo, me inyectaba las ganas para seguir adelante y tenía el ímpetu de nunca parar ese producto”.
La idea original era recibir 400 mil visitantes al año con 25 empresas asociadas, que replicaran sus tiendas o sucursales en la mini-ciudad.
“Un año después teníamos 60 empresas y recibimos a 800 mil visitantes. Tuvimos que crecer en el espacio porque tuvimos mucha demanda y de ahí, como fue muy exitoso, dimos el segundo paso para crecer en México y después en el extranjero”.
SUS RETOS
El reto personal al que se enfrentó Xavier fue mantener la convicción de que Kidzania saldría adelante, pese a la ola de críticas.
“Fue ir en contra de la corriente porque era una idea nueva, no estaba trayendo una franquicia exitosa, tampoco era Disneyland. Esta era una idea novedosa para todo el mundo, entonces el reto más grande era convencer y tener credibilidad”.
Como emprendedor, los obstáculos fueron diversos, uno era la experiencia, al no tener incursión dentro de la industria del entretenimiento.
Antes de incursionar en la diversión para niños, el empresario manejaba el área de capital de riesgo en General Electric en México.
Otro reto a vencer fue un problema de credibilidad, al tener una idea totalmente nueva que nadie había probado y nadie apostaba por ella.
Y por último, tuvo que superar la falta de recursos económicos e inversionistas.
KIDZANIA DEJA HUELLA
Xavier López platica que lejos de ser un buen negocio con crecimiento, y buenos retornos sobre la inversión, Kidzania le ha dejado la satisfacción de saber que hace un bien social, al ser un producto con componentes educativos que fomenta valores y desarrolla habilidades en los niños en un lugar totalmente seguro.
En estos 16 años, el presidente de Kidzania ha aprendido que gran parte del éxito de la empresa es el equipo de trabajo.
“Yo aprendí que ideas, productos y negocios muy buenos hay muchos, pero quien hace la diferencia es la gente y el equipo de trabajo. A mi me encanta que nuestro producto pueda hacer una diferencia con los niños en México y en todo el mundo a raíz de nuestro servicio”.
CONOCER A LOS NIÑOS
Ir a la mano de los niños es importante para el empresario. Aunque el concepto de jugar a ser adultos sea divertido y recreativo, no es lo mismo un niño de los años 90 que del siglo XXI.
El tipo de profesiones cambian, los gustos de los niños, las actividades que quieren hacer y la capacidad de atención. Antes las actividades tenían en promedio una duración de 30 a 40 minutos; hoy, mantener a un niño entretenido por ese tiempo es casi imposible.
López Ancona está al pendiente de la demanda de sus clientes y ha tenido que sumergirse en el mundo de las nuevas tecnología, reducir tiempos, ser hábiles para atrapar la atención de los niños y adecuar sus actividades a lo que piden hoy en día.
Los resultados se van viendo conforme pasa el tiempo, generando conciencia a los niños de una forma positiva, enseñándoles a ser responsables y abriendo las puertas al mundo del trabajo, de tal manera que ellos conozcan la cantidad de ofertas y oportunidades que la vida futura puede ofrecer.
Si de algo está convencido Xavier López Ancona es del compromiso personal que tiene para que Kidzania cada día sea más divertido y educativo.
“Esa es mi gran bandera, porque todos los días quiero que sea más divertida para los niños y más educativo. Creo en esa parte de tener cada día un mejor producto para ofrecer a nuestro público”.
El presidente de Kidzania tiene la firme creencia de que el único lugar en donde se puede originar un cambio es con los niños y con la educación a través del juego y de la diversión.
“Me imagino cada día un mundo con más niños, pero mejores niños”.
ACONSEJA
A EMPRENDEDORES
Xavier López Ancona considera que Kidzania puede ser un sitio donde se impulse a los niños a ser emprendedores, para prender esa chispa de futuros empresarios.
Compartió con los emprendedores tres recomendaciones, a partir de sus 16 años de experiencia con Kidzania:
Una es que el emprendedor tiene que estar cien por ciento convencido de amar su proyecto.
La segunda es que deben “tener orejas muy grandes”, debido a que no se es experto en todo. “Debes saber escuchar y tomar consejos de expertos en temas como contabilidad, administración, mercadotecnia. Cada decisión en este aspecto debe ir basada de acuerdo a tu mercado en que te vas a desarrollar”.
Y por último recomienda no quedarse estancado. Cuando se ha logrado un producto con un buen potencial, es importante buscar reinvertir a largo plazo y crecer, no quedarse en un sólo lugar.
›› Utilizan miniciudades para difundir 60 marcas
Todos los días los niños juegan a ser adultos. Lo que hizo Kidzania diferente fue sofisticar su juego favorito y llevarlo a su máxima expresión.
Para esto se organizó, diseñó y construyó una pequeña ciudad con avenidas, manzanas y la réplica de 60 establecimientos.
Kidzania son dos negocios en uno: por un lado es un centro de educación y entretenimiento para niños, y en paralelo ha logrado ser un nuevo medio de comunicación para las empresas, en donde su marca está presente.
Cada uno de los espacios está patrocinado por una empresa que representa una industria o comercio en la vida real: la armadora de coches apoyada por Toyota, telefonía con Telmex y un supermercado de la cadena Walmart, entre otros.
Este modelo de doble negocio ha convertido a Kidzania en un lugar económicamente viable.
“Nosotros trabajamos con estas empresas que hacen una inversión inicial”, explicó Xavier López Ancona, el iniciador del proyecto.
En un espacio puede haber más de 100 actividades. Lo que une a todos estos establecimientos es la moneda que se llama el Kidzon.
A la entrada los niños reciben un cheque, van al banco, lo cambian, y ellos empiezan a gastar. Pero si se quedan sin dinero, tienen que ir a conseguir trabajo en la misma mini-ciudad.
A la conquista del mundo
Con esta naturalidad de jugar a ser adulto, Kidzania se convirtió en un negocio exitoso, por lo que Xavier López se dio a la tarea de crecer. La estrategia fue sencilla: franquiciar.
“En México financiamos y operamos nuestros propios parques, y en el extranjero buscamos un socio, le damos una franquicia y ellos la operan y adecuan el parque de acuerdo a los la cultura de los niños de esos países”.
Sin embargo aún hay un mercado que no han conquistado y es Estados Unidos.
El presidente de Kidzania menciona que cuando una empresa busca crecer fuera del país, lo más obvio es irse a Centroamérica, Sudamérica y Estados Unidos.
“Pero nadie cruza el charco, nadie se va a Europa y mucho menos a Asia, no toman en cuenta que ahí está el 60% de la población del mundo y es en donde más se ha presentado un crecimiento”.
El primer intento de Kidzania para entrar a Estados Unidos fue buscando un socio; dos grupos grandes de capital de riesgo le dieron una oferta. La sorpresa para Xavier López fue que los mismos inversionistas le recomendaron no tomar su oferta, porque aún no estaba listo para estar en el extranjero.
“Me dijeron que lo más recomendable era crecer en México, franquiciar y cuando estuviéramos listos regresara a Estados Unidos, y así fue que nos dedicamos a crecer primero”.
Más países
Kidzania tiene tres parques operando en México y 14 en el extranjero.
Están en puerta otras ocho aperturas, con lo que sumará 25 mini-ciudades en 21 países.
La primer franquicia fue en Tokio, pero ya han logrado llegar a Kuwait, Dubai, Egipto, Brasil y Chile. A principios del 2015 abrieron en Arabia Saudita.
Para este año Kidzania tomará vida en Londres para el verano, en Johannesburgo, Sudáfrica, y en Moscú, Rusia.
A Estados Unidos volverán pero ya no como franquicia, ni operadores; lo que Xavier López quiere lograr es buscar socios estratégicos, para poder desarrollarse dentro del mercado más grande.
“Aunque el fue exitoso franquiciar, lo más importante fue invertir en la gente, lo que hace que una idea sea diferente, marque la diferencia y crezca, no es la idea por si, sino la gente que está atrás de esa idea y en donde tenemos que pasar más tiempo”.