El Gran Meteoro
También llamado Monasterio de la Transfiguración, este recinto se eleva en el punto más alto de la zona, a 613 metros.
Su edificio central es un ejemplo de la llamada Tercera Edad de Oro de la arquitectura bizantina, y alberga las reliquias del monje Atanasio, fundador de la comunidad. También hay unos magníficos frescos en los que se representa la Transfiguración de Jesús, así como las persecuciones y martirios de los cristianos.
Además de la obligada visita al refectorio, el osario y el mirador, no hay que obviar las interesantes áreas de bodega y cocina.
Para tomar en cuenta: este monasterio cierra martes y miércoles.

Monasterio de San Esteban
Una suerte de fortaleza construida en el año 1192, con un puente de roca que conduce hasta su puerta principal.
Desde 1961, este monasterio es habitado por monjas de la Iglesia Ortodoxa Griega. En el interior hay dos templos: la capilla de San Esteban, con frescos que datan de entre los siglos 15 y el 16, y que fue severamente dañada en la Segunda Guerra y durante la Guerra Civil, y la catedral dedicada a San Caralampio, donde se guardan las reliquias del mártir.
Desde un mirador se puede apreciar la inmensidad de la llanura de Tesalia que enmarca al río Pinios. De todos, es el monasterio de más fácil acceso pues no hay que subir por largas escaleras.
Cierra los lunes.

Monasterio de San Nicolás de Anapafsas
Ubicada a un kilómetro del poblado de Kastraki, este es el primer recinto que el visitante encuentra en el camino a la zona de Meteora.
Dentro está el templo llamado “El Catholicon”, erigido en honor a San Nicolás, es una estructura cuadrada, de domo bajo y sin ventanas, erigida a principios del siglo 16. Las decoraciones son obra del pintor cretense Theophanis Strelitzas (Teófanes de Creta).
Se pueden visitar también el osario, las celdas de los monjes, los murales del tercer piso, así como la capilla de San Juan.
Cierra los viernes.

Monasterio de la Santísima Trinidad
Llegar hasta este monasterio requiere verdadero espíritu de peregrino, ya que el camino es quizás el más difícil de remontar.
Pero la visita paga bien luego de cruzar el valle y dejar atrás los 140 escalones de roca. Es uno de los monasterios más populares, ya que aquí se rodó la película de James Bond “Sólo para tus ojos” (John Glen, 1981).
La estructura comenzó a erigirse en el año 1475, pero no se finalizaron los detalles de decoración sino hasta 1741. El pequeño templo “Skeuophylakeion” fue añadido a la iglesia en 1684.
Cierra los jueves.

Monasterio Roussanou
Se cree que donde se encuentra este monasterio se habría levantado la primera ermita de Meteora.
El monasterio fue fundado a mediados del siglo 16 y está dedicado también a la transfiguración, aunque rinde homenaje a Santa Bárbara.
Una recomendación que vale también para los demás monasterios: la entrada a los templos tiene un precio simbólico, pero es fundamental recordar que las mujeres están obligadas a cubrirse brazos y piernas, vistiendo pantalones o faldas largas. De igual forma, los hombres deben vestir con pantalón largo.
Hay prendas disponibles para casos necios, y se les entregan en la puerta de entrada del sitio.
Cierra los miércoles.

Monasterio Varlaam
El Monasterio de San Varlaam, construido hacia 1541, es el segundo en tamaño, después del Gran Meteoro.
La iglesia rinde homenaje a los Tres obispos, y al norte se encuentra el “parekklesion” (capilla lateral anexa).
El refectorio, convertido en museo, alberga una importante colección de reliquias, tallados, cruces de madera, frescos bizantinos y objetos de la vida cotidiana de los monjes que habitaron el lugar en su época dorada, hacia el siglo 15.
Entre las atracciones más socorridas se hallan un gran barril del siglo 16, donde se almacenaba agua y una vieja red en la torre, que era usada por los monjes como una especie de elevador, “hasta que Dios quisiera que fuera reemplazado”.
Cierra los viernes.

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