OHL México se lavó las manos.
Pese a la filtración de varias llamadas en las que se evidencian presuntos aumentos de peajes de manera ilegal y que algunos de sus directivos sobornaron a magistrados para obtener sentencias favorables, la constructora asegura estar libre de culpa.
Así lo concluyeron los auditores externos que contrató.
La primera auditoría, de KPMG Cárdenas Dosal, Jones Day México y FTI Consulting México, revisó que las operaciones de sus dos concesiones más grandes -Viaducto Bicentenario y Circuito Exterior Mexiquense- estuvieran apegadas a derecho.
Esto pese a que las llamadas divulgaran que sus directivos presumen haber alterado cifras para ganar más dinero con el Viaducto Bicentenario.
Incluyeron al Circuito Exterior Mexiquense porque la empresa Tecnología Aplicada Infraiber señaló anomalías.
Deloitte Touche Tohmatsu confirmó que su política contable es válida, porque no contradice a las Normas Internacionales de Información Financiera.
Infraiber señaló que OHL México registra como ingresos recursos que todavía no tiene, derivados de las cláusulas de rentabilidad garantizada de algunas de sus concesiones.
“Las auditorías concluyen que la revisión técnica de un reconocido perito en la materia determinó que las grabaciones obtenidas ilegalmente y analizadas fueron editadas y alteradas para cambiar su sentido.
“Dichas grabaciones también forman parte de la campaña de difamación en contra de OHLMEX”, agrega.
La última investigación, del despacho Ritch, Mueller, Heather y Nicolau, determinó que no se encontró evidencia o indicio de sobornos para obtener sentencias favorables.
Aún faltan las investigaciones que contrataron el Gobierno del Estado de México y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.