El medio mejor para hacer buenos a los niños es hacerlos felices. Oscar Wilde.
Con estas palabras dieron por terminado un ciclo más del curso de verano de la Casa de la Cultura Chinacos.
Después de muchas experiencias y buenos momentos, los pequeños que participaron tuvieron su evento de clausura, en el que mostraron todo lo aprendido.
Los invitados especiales para esta ocasión fueron los papás de cada uno de los niños, quienes emocionados disfrutaron del programa de clausura.
Para despedirse, los alumnos de los tres niveles que participaron en el curso, prepararon bonitas y divertidas coreografías, así como la exposición de sus proyectos realizados durante el curso.
Los niños aprendieron pintura, yoga, barro, origami, teatro, música, reciclado, cartonería, literatura infantil y baile.
Después de demostrar todo su talento, los pequeños acompañados de sus papás disfrutaron de un cuentacuentos que los mantuvo en su silla durante casi una hora.
Al finalizar lo niños se despidieron de sus amigos y sus maestros del curso y se fueron con la esperanza de regresar para el próximo.
De igual manera agradecieron a sus maestros por su dedicación y enseñanza en cada una de las actividades realizadas.