Pasó el Día de Muertos y los panteones de San Francisco del Rincón lucieron vacíos.
Las lápidas quedaron adornadas con flores de colores, pero los muertos volvieron a ser olvidados.
“Desde el sábado hubo mucha gente y se multiplicó el domingo y el lunes que fue el mero día, pero a partir de hoy todo volvió a la normalidad”, dijo un trabajador del cementerio.
En los panteones San Francisco y San Miguel, después de haber recibido a miles de personas, ayer eran contadas las que entraban, entre los pasillos eran dos o tres personas las que caminaban para visitar a su ser querido.