Con flores y música los leoneses recuerdan a sus padres difuntos y desde temprana hora los panteones municipales estuvieron abarrotados por tanto festejo.

A capela o con “troqueros”, cantan las canciones que escuchaban los conmemorados.
Cientos de flores adornan las tumbas y a la par la tristeza de cientos de familias que ya no están con su ser querido.

En la calle Antonio de Silva tuvieron que cerrar el tránsito vehicular justo en el acceso al panteón y en Jardines del Tiempo, los transeúntes y comerciantes demandaban el espacio.