La dinámica de la vida diaria en la zona centro de la ciudad, específicamente en las calles de Madero y Pedro Moreno, encuentra su manifestación en la exposición “Pedro Madero, diálogos a través de un territorio”.
Alexandra González y Eduardo Cornejo comparten el espacio de la Galería Dos Topos, de Pedro Moreno, para ofrecer el producto creativo de su paso por esos espacios tan cotidianos y a su vez, con tanta vida.
Alexandra es diseñadora industrial, egresada del Tec y posee una maestría en diseño fotográfico por la Ibero.
Su trabajo se basa en fotografías de un momento de un día cualquiera, con las que creó una serie de obras.
“La serie parte de contar la historia de la calle a través de restos o vestigios que deja la gente y que nos muestra que ahí, apenas unos instantes antes, hubo una interacción humana con el territorio”, dijo.
“Es el retrato o testimonio de los cambios que va teniendo el territorio sin ser precisamente una crítica sino una muestra de la dinámica que existe en la Madero; coincidencias o choque entre el pasado y el presente”.
“Mi trabajo pretende ser una punta de lanza que indique hacia dónde puede cambiar una ciudad, sobre todo una zona con la enorme carga histórica que tiene la Madero. El choque de dos tiempos en un mismo territorio. Mi trabajo despierta preguntas acerca de lo que se vive en la calle”, recalcó.
Eduardo, por su parte, habló de que la calle está mutando.
Son cinco los trabajos que muestra el artista visual, egresado de la Universidad de Guanajuato,
La que jala la atención es una obra en gran formato, compleja, que cuenta varias historias de una sociedad. Es un collage de objetos que el artista iba recolectando por esas calles del centro y que le ayudaron a contar historias.
Eduardo preparó también un mapa para ubicar y poner en contexto a los visitantes que además pueden seguir el paso a paso de su trabajo en la bitácora que los recibe.
“Primero que nada soy un artista, desde esa perspectiva creo narrativas resignificando los objetos encontrados”, señaló.
Además de esas brújulas que significan para los visitantes una ubicación en la realidad del artista, éste presenta el objeto que asocia con su estancia en Chicago, donde visitaba constantemente una obra que replicó ahora en esta exposición. “Esta pieza soy yo”.
Mientras, en otro polo de la estancia, nos muestra un video que realizó en el que confronta un trabajo de los 80 con su forma de ver el mismo tema. Él actúa, narra y vive al personaje en cuestión mientras el visitante tiene tiempo para decidir qué tan actual es la problemática.