Desde que vi el primer corto, algo hizo click en mí, vi un abuso de “puns” (chistes malos) y un estilo punk-neón a lo Batman y Robin, sí, estoy hablando de la peor película de Batman. Aun así, decidí darle una oportunidad a pesar de las malas críticas e ir a ver si realmente era un mega churro o simplemente una película palomera con la cual se habían ensañado los críticos. No, no es Batman y Robin, pero tampoco es un buen filme. El problema está en el guión. Por lo que pude ver en Batman contra Superman, hay mucho gasto visual, pero poca importancia en la historia. Muchos dirán: “Es una película basada en cómics, ¿qué tan compleja puede ser?” Pues yo he leído comics toda mi vida y gracias a ellos aprendí muchas cosas; por ejemplo, que se puede hablar del ébola y al mismo tiempo hacerle un homenaje a “La Máscara de la muerte roja” de Alan Poe en la saga de Batman: Contagion. También por Batman aprendí que en Brasil hay zombies reales, luego leyendo más a fondo descubrí a los zombies de Haití, y así conocí algunas que otras curiosidades. Por lo tanto, las historias de los cómics pueden ser tan complejas como su escritor o escritores lo deseen. Además estamos hablando de una historia que ya existe, básicamente era hacer una buena adaptación.
Pero ¿por qué digo que hay un problema en el guión? En primer lugar, no hay conexión con los personajes, los únicos que desarrollaron más a fondo fue a Harley Quinn y a Deadshot. La historia de amor entre June Moone/Enchantress y Rick Flagg poco importa, es más ni siquiera conmueve, porque como espectador no tienes muchas bases de su enamoramiento. La villana que podía conectar a Killer Croc con Quinn y darle más dinamismo al grupo, no está incluida; digo ya se sabía desde el tráiler, pero para mí es una gran falla que Poison Ivy no esté entre los asesinos. Deadshot tiene buen corazón y de repente hasta perdona vidas, porque cruzó tres palabras con una persona. Y los demás, para el olvido, ni siquiera importan. Es más villana Amanda Waller que todos los “malos” juntos, cosa que es un acierto, pero es curioso que ella sea la manifestación de lo que los otros deberían representar en cambio.
En el plano visual, todo iba muy bien hasta que llegamos a la pelea final, de verdad está terrible que hayan gastado tanto dinero en CGI y no deje de parecer que estamos ante un trabajo que se nota computarizado hasta para un niño de 3 años. Contrario a lo que muchos pensarían, el Joker no me pareció una mala representación, el error está en otra falla de la película, los cortes de edición. Tiene tantos cortes que hasta el mismo Jared Leto tuvo que quejarse de ellos. No pudimos saber más de él porque cortaron muchas de sus escenas; convirtiéndose en un personaje ya ni siquiera secundario, sino ambiental. Y claro, ese es el toque de Snyder que siempre ha tenido ese afán de amontonar historias, aunque ya no quepan; como sea, el punto es aplastar y llenar de información inconexa. Básicamente resumiría mi crítica a una sola frase: “Menos es más”.