La muerte goza la vida,
cruzando por el país,
ello va con su movida,
como quien caza perdiz.
Caritas, a todo mundo hace,
con signos de invitación,
pero luego les da el pase,
para tal o cual panteón.
La muerte en este país,
tene patente de corzo,
más ahora sin maíz,
que el ejido se va al hoyo.
Así se ve a la calaca,
actuando sin disimulo,
baiIando tilica y flaca,
arriando gente al patíbulo.
En Morena, la calaca,
tiene su montón de clientes,
a noroñas con su capa,
nomás les pela los dientes,
aunque muchos en la cuarta,
presumen ser muy pudientes.
A. FONSECA H.
Oct. 31-25.