LA DE AYER probablemente fue la conferencia mañanera más esperada (y vista) de la presidenta Claudia Sheinbaum. Por eso resultó evidente que evitó mencionar al “Mencho”, su captura y su muerte. Se limitó a hablar de “el operativo”, como tratando de poner distancia entre ella y el suceso que tiene en conmoción a México y sorprendido al mundo.
FUE EVIDENTE que el protagonismo quedó en el general Ricardo Trevilla, quien incluso tuvo un quiebre de voz cuando se refirió a los 25 militares muertos en los ataques del Cártel Jalisco. Al ser un operativo desarrollado completamente por la Defensa, tanto Sheinbaum como el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, cedieron el micrófono al general.
AHORA BIEN, la Presidenta no quiso repetir escenas como las de Felipe Calderón o Enrique Peña Nieto, quienes sí salieron a anunciar ellos mismos grandes golpes contra el narcotráfico. La Presidenta, dicen, no quiere dar la imagen de que revivió la guerra contra el narco.
Y YA QUE QUEDÓ claro que la máxima de “abrazos, no balazos” pasó a mejor vida, Sheinbaum se alejó del protagonismo en la cacería del capo del CJNG, quizás para no marcar un signo de ruptura con AMLO… aunque eso no quita que, en la práctica, su gobierno ya lo hizo y lo hizo bien.
LAS VUELTAS que da la vida: hace seis años, Omar García Harfuch fue víctima de un feroz y sangriento atentado en el que murieron sus escoltas y él logró salir vivo gracias a su entrenamiento y al blindaje de su camioneta. Aquel ataque fue ordenado, según se dijo oficialmente, por “El Mencho” Oseguera.
TRANSCURRIDO todo ese tiempo, a García Harfuch le tocó participar de uno de los mayores logros del gobierno mexicano: la captura del criminal más buscado, el cual murió bajo custodia de las autoridades. Al menos esta partida, también la ganó el secretario.
ANOCHE presentaron a los dirigentes de Morena, el PT y el Partido Verde, la iniciativa presidencial de reforma electoral. Poco pudo saberse de lo platicado, pero ya fueron emplazados definitivamente para decidir si van a apoyar o no a la Presidenta. Y ese “apoyo” en qué ayuda o estorba al proceso democrático.
LO INTERESANTE fue ver que Jorge González, “El Niño Verde”, reapareció públicamente en Palacio Nacional en su carácter de dueño de la franquicia del Tucán, por lo que llevaba la última palabra de su partido a la sesión. Los verdes llegaron presumiendo la ventaja que la esposa de Ricardo Gallardo, la senadora Ruth González, tiene rumbo a las elecciones para la gubernatura.
YA EMPEZÓ a correr la versión de que el PT anda coqueteando con la idea de dar su voto a favor de la iniciativa corriendo riesgos con sus plurinominales. Lo que ha puesto en juego es la posibilidad de no perder los recursos que cada año recibe desde el Congreso para los Cendis de la familia Anaya. A ver si se les hace.