Nos vamos construyendo, hemos tomado de aquí y de allá materiales, algunos muy finos, etéreos, volátiles, y los hemos adherido con fuerza a los sentidos, para percibir de otra manera, como quien busca ansioso completarse o comenzar de nuevo desde otra perspectiva.
Reconozco que sería inútil hacer un juicio desde este punto, injusto señalarme cuando aún no me completaba del todo, y aun así, no puedo decir que esta labor ha terminado, en mi tiempo finito la evolución continúa.
A veces me detengo y trato de demoler ciertas actitudes, ciertos pensamientos. Entabló una lucha mental conmigo misma de la que solamente yo soy testigo. Los demás probablemente crean que estoy distraída o metida en mis pensamientos, desconocen la ardua labor en la que estoy sumergida.
Es preciso contar con materiales de construcción, los he recolectado a diario en diferentes tiempos, con variadas personas. He tomado herramientas que me han sido de utilidad, mi trabajo debía ser preciso, casi una labor de supervivencia.
¿Cuántas veces sentí quebrarse una parte de mí, y ansiosa quise ensamblarme de nuevo? Mas resultó inalcanzable, así que opté por renacer bajo riesgo a desmoronarme del todo. Así que, a golpe de cincel, le di forma a mi corazón y lo resané con sueños y promesas nuevas, a lo largo de días interminables. Y sigo aquí.
Desconozco cual sea su consistencia, su dureza o suavidad, ¿puede explicármelo alguien que lo sepa? Yo en lo personal lo ignoro, solo sé que detienen, sostienen, edifican y perduran.
Sé que la restauración es una acción solitaria, aunque compruebo que no es una labor compartida.
Algunos, han permanecido en el punto exacto en que nos despedimos sin avanzar un solo paso, reciclándose en silencio, rumiando hubieras o deberías, envolviéndose en sus omisiones. A veces creo que a base de tomar trozos de sí mismos, se fueron deshumanizando y desmembrando, como espantapájaros del campo que esparcieran su paja al viento.
A veces, tomo alguna de tus palabras y la incluyó en mi vocabulario, repito con mis manos una mímica burda de las tuyas que atempera y modera mis emociones, hasta que se vuelven también parte mía.
Todo está en movimiento y en cambio continúo así, que no me extraña que yo también comparta esto. No me aferro, suelto mis raíces y avanzó probando rutas nuevas, a veces, simplemente me detengo haciendo un recuento de lo nuevo.
Y sí, con estos materiales me construyo y me renuevo, probablemente pienses que soy la misma que conociste, y al igual que yo, me juzgues en silencio. Pero entiende, por favor rectifica, estamos muy lejos de conocernos, soy un ser reconstruido y a cada paso, me acerco.