El oscuro panorama que nos acecha como país no proviene de nuestro oráculo, sino del Gobierno mismo, de los analistas económicos y de las empresas exportadoras que tanto generan divisas para México como crean empleos.

Marcelo Ebrard, secretario de Economía y padrino político del nuevo canciller, el joven Velasco, acaba de informar que no se puede concebir un T-MEC “libre de aranceles”. Si ya saben los cuatroteros que Estados Unidos impondrá aranceles a nuestras exportaciones, ¿qué caso tiene enfrentarlos, cocoreándolos y hasta negándoles el derecho a expresarse, como acaba de ocurrir con el embajador Johnson, a quien la presidenta Sheinbaum le ordenó que no hable de política mexicana?

Ello cuando ella misma acaba de opinar sobre las elecciones en Colombia (parece ser que a la zurdada internacional no le gusta que la derecha se perfile como ganadora en Colombia, donde -al igual que al tal Evo Morales- el pueblo le dará una patada al comunistoide Gustavo Petro y sus correligionarios). Les guste o no a los cuatroteros, el mundo entero repudia las fantasías socialistas y se pronuncia a favor de la libertad, la democracia, la justicia, las economías abiertas y el libre emprendimiento: o sea, sociedad grande, Gobierno chico.

Pero volviendo a lo de los negros augurios: la persona misma del Gobierno sheinbaumista que negocia el T-MEC sabe -y lo manifiesta públicamente- que en la renegociación nos van a tundir, lo cual significa condiciones menos favorables para nuestro sector exportador, implicando un debilitamiento adicional de nuestro crecimiento económico.

adicional a ello tenemos las estimaciones de los analistas respecto al crecimiento de nuestro Producto Interno Bruto para este año, el 27 y el 28. ¡Todas a la baja! Los exportadores mismos denuncian que el SAT, organismo del terrorismo fiscal, frena nuestras exportaciones, que es un obstáculo. Como les hemos comentado en varias ocasiones, nuestra economía está estancada, congelada, helada paleta, no salimos de perico/perro.

No cuenta este Gobierno inepto con un plan de crecimiento; no acierta en crear confianza y certeza, y prueba de ello es que la CFE tuvo que posponer la asignación de concursos para sus planes “mixtos” de inversión con la IP. ¿Por qué? Pues porque nadie que no sea huachicolero, facturero o socio lavador de narcopolíticos le quiere entrar a una sociedad con este gobierno, pues todo el tiempo se dedica a la grilla, a atacar rivales, a defender narcopolíticos, a enfrentarnos con EU -nuestro salvavidas económico- y a solidarizarse con la dictadura comunista de Cuba.

Imaginen lo que han de sentir los grandes capos del narco cuando se percatan de que todo un gobierno los defiende a ellos y a sus protectores, ¡que todo un “movimiento” -sumado al “segundo piso” del mismo- se atraviesa por ellos ante la nación más poderosa de la Tierra. Anchos y orondos han de andar, tanto o más que cuando desde la cúpula del poder nacional les ofrecieron “¡abrazos, no balazos!”.

Trump y EU podrán tener el “Escudo de las Américas”, pero los capos del narco saben que cuentan con el “¡detente!” de los cuatroteros, tanto en el primero como en el segundo piso de un engendro autocrático que domina la vida nacional y tiene asido el timón de nuestro barco de Estado, para asegurar que nada ni nadie les pueda quitar el mando y ser ellos los únicos que puedan decidir en qué arrecife lo estrellan.

No se requiere gran poder de adivinación para atisbar que con el presente rumbo navegamos seguros… pero hacia un gran desastre, uno que la actual tripulación se muestra completamente incapaz de evitar. ¡Ello porque creen y aseguran -habiéndose convencido unos a otros- que navegamos seguros hacia el segundo descubrimiento de América!

No han visto los mapas, ni el compás, menos el sextante: el buque “México” va directo a encallar en un lugar de Chiapas que se llama Palenque, y tampoco ven que la proa de la nave quedará incrustada en un predio ahí localizado llamado proféticamente ¡”La Chingada”!

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.