“El único factor decisivo que impulsó el desarrollo de Singapur fue la capacidad de sus ministros y la alta calidad de los funcionarios públicos que los respaldaron”.
Lee Kuan Yew, líder fundador de Singapur. 

Vea a su alrededor a quienes nos gobiernan, examine sus capacidades y su preparación, porque nuestro destino está en sus manos. ¿Quiénes han tenido las capacidades y la preparación para gobernar y ayudar a que los ciudadanos tengan la oportunidad de ser mejores? Si lo hacemos con detenimiento, podemos sentarnos en una banqueta a llorar. 

Lo peor que le pudo suceder al país en los últimos años fue la ineptitud del líder máximo de la 4T. Con la Biblia en la mano, podemos decir: “Por sus frutos los conoceréis”. El país permitió que el presupuesto y las prioridades quedaran en manos de un solo hombre, alguien que, además de ser un líder carismático y populista, nunca entendió lo que era bueno para la nación. Llegó al grado de destruir el aeropuerto de Texcoco, la obra de infraestructura más importante, no de México sino de toda Latinoamérica, por puro capricho y a cargo de quienes hoy pagan el derecho de aeropuerto, o TUA, en la vieja terminal del Benito Juárez. 

El líder, en su ignorancia supina, inventó la letal frase de “abrazos y no balazos”, otorgando un escudo de protección al crimen organizado para que este elevara los homicidios dolosos y las desapariciones forzadas a un máximo histórico. Protegió a los cárteles que extorsionaban y protegió o toleró el fraude más grande de la historia del país con el huachicol fiscal. Impidió que el gobierno contratara ministros capaces porque los salarios están topados a una fracción de lo que el mercado paga a los más preparados. 

Destituyó a los ministros capaces de la Suprema Corte de Justicia con un engendro legislativo que permitió que personas llegaran a ser jueces y magistrados sin la menor preparación para serlo. La carga sobre las instituciones y las empresas será inconmensurable durante años, tal vez incluso hasta que el Congreso cambie de mayoría. 

Andrés Manuel López Obrador hizo justamente lo contrario de lo que debe hacer un buen líder, todo ello ante la sumisión de quienes sabían que las cosas no iban a funcionar. La historia comienza a medirlo en su justa dimensión: una refinería que costó el triple del presupuesto y no funciona como debería; un Tren Maya que costó cuatro veces el presupuesto y cuesta más su mantenimiento que sus ingresos. Dinero tirado a la basura. Pocas cosas tan ilustrativas como la mega farmacia que tendría todos los medicamentos necesarios para atender a la población, ahora convertida en bodegones inútiles. 

La destrucción del Seguro Popular ha causado estragos en la población y en el IMSS, cuya capacidad para brindar atención médica quedó totalmente rebasada. El líder tabasqueño hizo justo lo contrario de lo que hacían los fundadores de Singapur. Pero no fue sólo él, sino un sinnúmero de gobernadores cuya principal ocupación fue el botín: la acumulación de dinero mediante negocios y concesiones ventajosas para sus bolsillos, en detrimento del patrimonio de la gente

Ahora que vienen las elecciones, tendremos el derecho y la oportunidad de que nos expliquen por qué los partidos lo permitieron y lo solaparon. En Guanajuato, quienes quieren gobernarnos deben explicarnos por qué guardan silencio ante la corrupción rampante. Sabemos quiénes son y ellos saben que lo sabemos.

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.