Está claro: el Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos establece que toda persona tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye no ser atacado por opinar, así como la libertad de buscar, recibir y difundir información e ideas por cualquier medio y sin fronteras. Es la libertad de opinión, pensar y tener posturas propias, sin sufrir interferencias; es compartir ideas y hablar libremente. Consagra el acceso a la información de buscar y recibir datos u opiniones de otros, así como la difusión global para transmitir mensajes por cualquier medio (voz, papel, digital) sin importar fronteras.
La Organización “Artículo 19”, de allí toma su nombre, de ese artículo fundamental de la ONU y es una agrupación internacional que defiende la libertad de expresión y el periodismo; vigila los abusos contra la prensa y protege el derecho a saber de las audiencias. Artículo 19 de México y Centroamérica, exhortó a la Fiscalía General de Guanajuato a archivar la denuncia penal por “acecho” presentada contra nuestro querido amigo y reportero de AM, Jesús Patiño, por el exfuncionario municipal Allan León. La ONG, Organización No Gubernamental, calificó el caso como un “pleito estratégico para amedrentar e inhibir investigaciones periodísticas sobre presuntas empresas fachada y urgió a las autoridades a respetar la libertad de prensa”. Artículo 19 urgió a la Fiscalía y al ex funcionario de León, cesar el hostigamiento contra Chuy, que en la práctica es contra quienes ejercen el periodismo, ´pues es investigado por “acecho”.
Defender a Chuy hoy, es defender al gremio, como ya lo han manifestado la mayor parte de periodistas del estado de Guanajuato. El reportero de AM enfrenta un proceso por haber pedido una entrevista con quien lo denunció, Allan León Aguirre, quien interpuso una denuncia por “acecho” en su contra. Nosotros formamos precisamente a los periodistas en las técnicas de gabinete y de campo, para encontrar información. El periodismo tiene en esencia, la investigación. Para eso están formados. En mi opinión, iniciar procesos judiciales contra la prensa por sus investigaciones periodísticas, siempre termina dejando mal parados a los denunciantes. Siempre el resultado es el mismo: la investigación periodística no constituye un delito por estar amparados bajo el ejercicio legítimo del periodismo, según estándares internacionales sobre la libertad de expresión.
De todos modos, siempre las denuncias espantan y amedrentan al periodismo. Más, cuando viene desde el poder político. Falta mucho por formar a funcionarios en todos los niveles, para que reconozcan la importancia de la libertad de prensa y de la labor periodística. Son tiempos difíciles por ello, para el periodismo en México, pues no son solo ataques del crimen organizado, sino del poder económico y político. Los medios como sea son instituciones y son más resistentes, pero el ataque a los periodistas por ellos mismos, los hace más vulnerables. Hoy Chuy Patiño enfrenta la denuncia de “acecho” tras denunciar a una red de empresas fantasma. Desde que iniciamos la Licenciatura en Periodismo en la Universidad Meridiano en el 2010, formamos a los estudiantes en la investigación periodística y los egresados han destacado por esa ansia de encontrar siempre el fondo de los asuntos a investigar. Chuy, nos dice, comenzó a realizar indagaciones sobre “empresas pantalla” relacionadas al exfuncionario. Lo que hizo, fue buscarle con fines periodísticos y como parte de su protocolo para conocer ambas versiones del hecho. Su contacto fue solo fue a través de mensajes de WhatsApp y que también intentó localizarlo en una empresa relacionada con su familia. No conozco al demandante, pero es común que a los funcionarios públicos les cueste el recibir entrevistas de periodistas y esta debería ser una habilidad que tuvieran -sean o no responsables en las cuestiones sobre las que se les pregunte-, pero no acudir a denuncias legales que al final, siempre se revierten contra los funcionarios, pues la libertad de expresión en el ejercicio periodístico es un derecho universal que aun con todos los ataques recibidos, será lo último que use el periodismo y que nos quede en la historia de la humanidad: el derecho a la libertad de expresión.