Encuentra a AM más fácil en Google
Añádenos como fuente preferida y aparece más seguido en tus resultados de búsqueda
Añadir como preferido

“Por primera vez, podemos reemplazar e incluso superar la cognición humana”.

Bill Gates

Hace 46 meses, cuando apenas asomaba el rostro de la IA al uso público, pocos imaginaron que llegaríamos al lugar donde hoy estamos. Hace unos días se descubrió que un grupo de mil 200 agentes de Claude se había infiltrado en un repositorio de información de IA llamado Hugging Face. El “ataque” requirió que los agentes se saltaran los barandales programados para evitarlo. Lo hicieron con trucos y engaños. 

El miércoles, Bill Gates publicó en su portal un artículo en el que llama a la unión y a la urgencia ante las amenazas que representa la nueva tecnología. En riesgo están el empleo, la seguridad, la educación y la prosperidad humana. También puede propiciar que unos pocos dominen la IA y generen una mayor desigualdad. 

Gates también imagina los grandes beneficios que puede aportar si se logra gobernar el tremendo poder de la tecnología. El fundador de Microsoft se convirtió en uno de los hombres más ricos del mundo gracias a su talento como programador. Ahora reconoce que la IA puede programar mejor que él. Entre los grandes avances que aportará la IA están los de la medicina, que impulsarán el tratamiento y la cura de enfermedades como el cáncer. En la agricultura, proveerá herramientas para que los países en desarrollo apliquen mejor la tecnología en sus cultivos. En la educación, los maestros tendrán más tiempo para dedicar a los estudiantes apoyo en su pensamiento crítico y en su dimensión humana. 

El llamado de Gates debe resonar en los ciudadanos y en los gobiernos; en los jóvenes que viven la ansiedad de ser reemplazados en sus trabajos iniciales. Recientemente, un orador mencionó la  idea del progreso de la IA en la graduación de una universidad norteamericana y recibió abucheos de los egresados. Tienen ansiedad.

Los motivos de Gates son distintos de los de quienes dirigen grandes empresas como OpenAI o Anthropic. A sus 70 años, menciona que sólo ha tenido dos trabajos: el primero, que duró desde la fundación de Microsoft hasta 2008, cuando decidió crear su Fundación Gates, que invertirá en salud y desarrollo social unos 200 mil millones de dólares, la mayor parte o el total de su fortuna. 

Lo que pide el empresario es “tiempo”, pero reconoce que será imposible detener la competencia entre empresas y naciones, en la que la carrera sólo se acelera. Si el pronóstico se cumple, en los próximos dos años avanzaremos lo que en los pasados cuatro, y dentro de tres años la tecnología podrá entregarnos lo que llaman inteligencia artificial general, esa que podrá replicar o superar todo lo que un ser humano puede hacer. 

La buena noticia es que Gates dedicará su tiempo y su influencia para convencer a gobernantes, empresarios y ciudadanos de la urgencia de gobernar de manera universal la invención más grande de la humanidad. Si se logra, se podrían evitar guerras, ataques biológicos y contra la infraestructura que hace funcionar todo, como la propia internet o el sistema financiero internacional. 

Pocas personas en el mundo tienen la claridad mental y el conocimiento tecnológico que él posee; por eso lanza este grito de advertencia. La IA es una tecnología que representa, como el poder atómico, la mano de Dios y la cola del Diablo. Pidamos que el mundo lo escuche. (Su ensayo está abierto en www.gatesnotes.com) 

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.