La semana pasada se dio a conocer que el Gobierno del Estado ya no entregará directamente al Patronato de la Feria de León los recursos necesarios para la contratación de artistas que se presentan en la feria de nuestra ciudad el próximo mes de enero de 2027.
Esta decisión tiene varias lecturas, entre las que pueden destacar:
1. La versión oficial de que la decisión fue tomada con la intención de “hacer más eficiente el uso de recursos públicos y hacer más con menos”. Sabremos qué tan real es esto cuando conozcamos el monto que destinarán a la contratación de los 4 o 5 conciertos que anunciaron, así como el mecanismo para su elección y contratación.
2. Que el Gobierno del Estado haya perdido la confianza en el Patronato de la Feria y su actual presidente, Héctor Rodríguez Velázquez, para seguir manejando esos recursos, tal vez por falta de transparencia, tal vez por una mala selección de artistas, tal vez por seguir cobrando (fila cero) a una buena parte de la asistencia, quizás por el mal uso que se les ha dado a los boletos de cortesía para beneficiar a los consejeros o incluso porque la Feria no ha sabido aclarar oportunamente los señalamientos de sus críticos.
3. Que, en el contexto del pleito que sostienen la gobernadora y la alcaldesa, este episodio sea parte de una línea estatal para no otorgar ni un solo peso más a ningún evento en León en el que no se tenga el control absoluto del dinero. Que en la mente de los ciudadanos quede claro que los conciertos gratis de artistas se los regala la gobernadora del PAN y no el Patronato de la Feria, ni mucho menos la alcaldesa, que ahora es de Movimiento Ciudadano.
4. Que esta decisión constituya parte de una estrategia para debilitar al patronato y a la alcaldesa. Este golpe lo da la secretaria de Turismo, Guadalupe Robles, una de las colaboradoras más cercanas a la gobernadora, y se suma a los ataques que la Feria ha venido recibiendo del diputado Miguel Salim, otro incondicional de la titular del Ejecutivo estatal. Es obvio que estas agresiones no se darían si desde Paseo de la Presa no estuvieran de acuerdo.
5. Que, en esa misma línea que ha manejado este gobierno estatal de centralizar recursos y decisiones, debilitando a las instituciones intermedias para lograr el control de la sociedad civil (véase caso FIDESSEG), esta determinación sea la primera de muchas para revertir la municipalización que obtuvo la feria de nuestra ciudad en 1991, buscando con ello una regresión al pasado, cuando la feria leonesa era administrada por un comité que era designado por el Gobernador del Estado, quitándole al Municipio cualquier injerencia en su organización.
Si de verdad el gobierno estatal quiere hacer un uso eficiente de los recursos públicos, debería de eliminar ese subsidio millonario para traer artistas a León o a cualquier otro municipio y, en su lugar, aplicarlos en muchas otras necesidades que tienen las ciudades. Ese debe ser el debate de fondo y no el de arrebatarse el dinero para ganar votos.
Esta decisión también puede fortalecer la idea de regresar al Patronato de la Feria como operaba hasta hace no muchos años, cuando era una institución no solamente autosuficiente financieramente, sino que dejaba remanentes que se reflejaban en construir infraestructura municipal, como aulas, bibliotecas públicas, etc., y no como ahora, que se ha convertido en un receptor de subsidios estatales y municipales para cualquier cosa.
Le salió caro al presidente de la Feria, Héctor Rodríguez, cuando, tratando de hacerse el gracioso, le dijo a la Gobernadora que “aflojara la cartera”, pues al final, la cartera se fue.
LALC