Se acaba de publicar un interesante artículo reevaluando el avance tecnológico nuclear de la Alemania Nazi al terminar la Segunda Guerra Mundial (ver: Patrick J Park, Brittany Robertson, Miriam E Hiebert, Jason Zhao, Ciara B Sivels, Timothy W Koeth. “Nuclear archaeology reassesses Heisenberg’s last reactor experiment”, PNAS Nexus, 2026; 5 (9) DOI: 10.1093/ pnasnexus/ pgag282).
Este tema es históricamente importante debido a que por el temor de que la Alemania Nazi desarrollara armas nucleares, los Estados Unidos iniciaron el Proyecto Manhattan a cargo del científico Robert Oppenheimer cuyo propósito fue precisamente el desarrollo de estas armas.
Como sabemos las armas nucleares no fueron empleadas en Alemania, pero si en Japón, en las ciudades de Hiroshima y Nagasaky. El proyecto alemán llamado “Uranprojekt” bajo la dirección del científico Werner Heisenberg proponía inicialmente la construcción de un reactor nuclear llamado “B8 Pile”. Recordemos que Enrico Fermi construyó en Chicago el primer reactor nuclear operacional del mundo llamado CP-1 (Chicago Pile Number 1) que entro en operación el 2 de diciembre de 1942.
Este fue el primer reactor nuclear producido y operado por el hombre. Este reactor contenía 45,000 bloques de grafito ultra puro y 4.9 toneladas de oxido de uranio. A diferencia de todos los reactores nucleares posteriores, no tenia protección contra radiación o sistema de enfriamiento, pues trabajaba a una potencia muy baja, de solo medio watt, sin embargo, demostró que las reacciones nucleares en cadena pueden producirse y controlarse. Este resultado fue fundamental para la posterior construcción de la primera bomba atómica detonada el 16 de julio de 1945 en Nuevo México.
A diferencia del reactor americano construido por Fermi, que utilizaba como elemento moderador barras de grafito -necesarias para disminuir la velocidad de los neutrones producidos en el reactor- la propuesta del reactor alemán dirigido por Heisenberg, utilizaba como elemento moderador no grafito sino “agua pesada”, es decir, agua cuyas moléculas en lugar de tener un átomo de hidrógeno y dos de oxígeno (H2O), tienen un átomo de deuterio (el primer isótopo del hidrógeno) y dos de oxígeno (D2O).
Después de analizar toda la información técnica disponible el estudio anteriormente citado concluye que Alemania no disponía de suficiente agua pesada para construir un reactor. Durante la guerra solamente existía una planta productora de agua pesada en suficiente cantidad, la cual estaba en Vemork, en Noruega y fue ocupada por la Alemania Nazi en abril de 1940. De hecho, el 16 de noviembre de 1943 un intenso bombardeo norteamericano destruyó la plata de Vemork imposibilitando con esto la construcción de un reactor nuclear.
Cuando el ejército norteamericano descubrió y desmanteló el reactor B8 en 1945 fue claro que éste nunca había alcanzado el estado crítico, esto es, el estado en el cual la generación de neutrones por reacciones de fisión es suficiente para mantener la operación del reactor de modo autosostenido.