Cuando los políticos entran en conflicto, cuando no pueden llegar a acuerdos y dilatan las decisiones, lo mejor es nombrar representantes para que zanjen las diferencias. Ese debería ser el camino para la gobernadora Libia García y la alcaldesa Alejandra Gutiérrez.
El encono no debe reflejarse en el malestar de los ciudadanos que ven, desde la barrera, la feria de vanidades del poder.
Aún faltan 11 meses para que termine el mandato de Alejandra, tiempo que se perderá si no se activa la obra pública en León. El dinero está dormido mientras el tráfico en la ciudad aumenta, con pérdidas anuales estimadas en 3 mil quinientos millones de pesos debido a la lentitud de los desplazamientos. Pero ese es sólo uno de los problemas de la ciudad. Un ejemplo de algo nuevo: pronto experimentaremos los efectos del avance tecnológico con el cambio en la plantilla de telemarketing. Comenzamos a escuchar “asistentes virtuales” (robots) que llaman en lugar de los empleados tradicionales.
¿Cómo podemos capacitar a miles de personas que necesitarán encontrar diferentes oficios? Eso también ocurrirá en despachos contables y legales, e incluso en oficinas gubernamentales. La competencia en los mercados por la rapidez y la eficiencia en el uso de los recursos hará que el proceso se acelere. Todo el mundo se pregunta: ¿qué harán los desplazados? Un problema mundial que se avecina.
Otro problema es el colapso del servicio médico de las entidades federales como el IMSS y el ISSSTE. El gran esfuerzo que realizan los servicios del Estado se ve superado por la afluencia de trabajadores sin cobertura formal. Cada día se necesitarán más recursos para la Secretaría de Salud. También influye la curva demográfica, que antes era muy favorable por la mayoría de jóvenes. México entra en un fenómeno de descenso de la natalidad. Sólo 1.2 alumbramientos por mujer en edad fértil cuando se necesitan 2.1 para reponer la población a largo plazo.
No tenemos idea de si en los institutos de planeación, como el IPLANEG, se tiene conocimiento de los cambios que se darán de forma logarítmica. Los robots domésticos comenzarán a llegar en menos de cinco años, y también los drones como instrumentos de distribución de última milla. Serán paliativos para el tráfico, pero también significarán la pérdida de empleos, al igual que los robotaxis, que empiezan a causar estragos entre los trabajadores del volante en ciudades como San Francisco o Austin.
Durante el tiempo de campaña, nuestras gobernantes debieran olvidar agravios, colores y pugnas inútiles, pues dañan a la gente, ocasionan malestar y todos perdemos. Jorge Jiménez Lona, uno de los mejores operadores políticos que tiene Guanajuato, podría ayudar a que las cosas se dieran. La famosa frase: “cómo sí se puede” debe prevalecer ante cualquier problema.
Vemos que hay recursos suficientes. En el caso del puente proyectado, bastaría con que Alejandra pidiera 500 millones a la SAPAL (entidad paramunicipal que tiene más de 3 mil millones depositados en bancos) y, en tres minutos, se destrabaría todo. El problema es que el Ayuntamiento no está para ayudar porque es de Acción Nacional y la alcaldesa es una tránsfuga que aterrizó en Movimiento Ciudadano porque no pudo ser gobernadora. De hecho, en las arcas municipales hay fondos suficientes para iniciar la obra. Por cierto: ¿dónde están los líderes sociales y empresariales de León? Hay que buscarlos.