Nuestro verde humor social

Perdiendo o ganando nuestra “fiera” ante el Tigre, cambia para mal o para bien, nuestro “humor social”.

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Por: Jose Luis Palacios Blanco

Perdiendo o ganando nuestra “fiera” ante el Tigre, cambia para mal o para bien, nuestro “humor social”. Sí, nuestro estado de ánimo colectivo, se ve afectado por los resultados deportivos, pues una comunidad tiene “resortes comunes” que se fueron construyendo a través de generaciones y de interacción con este ecosistema del Valle de Señora. Aparentemente es compleja la medición social y subjetiva, pero en la convivencia en un mercado local, en las compras en el centro o en la charla viajando “la oruga”, es posible medir nuestro “humor social”.

Los investigadores y psicólogos sociales, quieren medir, estudiar, comprender y explicar cómo los pensamientos, sentimientos y comportamientos individuales son influenciados por los demás seres humanos, con su presencia real, simbólica o implícita. Ya migrantes o nativos de este terruño, los leoneses somos el resultado de esa interacción de siglos y puedo afirmar que tenemos un buen “humor social” y que éste nos lanza a reunirnos en “la feria y su jugada” y a unirnos en las “buenas o en las malas”, con los colores verdes de la “fiera”.

Sí, el “humor” es una disposición o expresión del ánimo desde el levantarnos de “buenas” o de “malas” y esto intuitivamente lo medimos en la familia y sabemos si los otros o nosotros somos “enojones” o “tranquilos”. Es posible medir los fenómenos, esto es, cómo un determinado hecho, incide en el humor o estado de ánimo de la gente, en el llamado “humor social” y éste influye también, incluso, en nuestro actuar político y en el voto. Los candidatos gritones y ofensivos no han sido votados en León y sí, quienes proyecten alegría. Se rechaza al conflictivo y acepta al propositivo. Así somos aquí.  La apabullante victoria de Ale Gutiérrez sobre Ricardo Sheffield es un buen ejemplo.

Entonces, el “humor social” es el estado de ánimo de nuestra comunidad o sociedad y en función de ello, percibimos, procesamos e interpretamos la canija realidad y la enorme información, y todo esto afecta las decisiones que tomamos en cuanto aceptación o rechazo de la convivencia, nuestro modo de vivir e incluso, las aspiraciones, para influir significativamente en las opiniones, actitudes, posturas, frente a fenómenos, instituciones y gobernantes.

¿Por qué somos los leoneses como somos? Porque tenemos un buen “humor social”. Parametrizando, estamos entre 8 y 9. Podemos medir nuestra conducta social, que es reflejo de nuestras formas de actuar generalizadas y contagiosas, y que tiene como origen, nuestra cultura,  nuestras creencias, gustos, chismes y valores compartidos. El análisis del “humor social” es una cuestión que puede ser tratado por cantidad de disciplinas: ya estadísticos, ya biólogos, ya matemáticos, ya sociólogos. ya psicólogos, o ya “mirones sociales” como su servidor e implica un análisis sistémico, holístico, generalístico, basado en datos, que generalmente aportan las encuestas y los estudios sectoriales.

Por 30 años he estudiado fenómenos locales a través de paneles de ciudadanos leoneses que nos reflejan el sentir local sobre el entorno y el futuro. Así, sabemos que los leoneses somos “conservadores”, proclives al trabajo honrado, poco conflictivos, generosos para ayudar, cohesionados en nuestros núcleos y poco movidos hacia cambios. En este espacio hemos analizado los gustos por el vinagre y el queso en la jícama, la cebadina y las guacamayas, y qué tanto nos sentimos orgullosos por nuestro Arco, el Eje, la Feria, el Expiatorio, en todo esto que nos hace comunidad.

Vemos el futuro con confianza y tenemos tranquilidad al sobrevivir “al día”. En las clases sociales pobres, aunque tienen esa inquietud natural por sobrevivir, no todos “sufren ni se acongojan” por la necesaria superación a través del estudio y el trabajo que “todo lo vence”, pues allí hay una dimensión religiosa que nos acompaña para sobrellevar la pobreza y prometernos, pues el sufrimiento tiene una recompensa quizá en otra vida. Al igual que otros pueblos con enorme “humor social” como los alegres veracruzanos, los bailantes cubanos, los “campechanos”-campechanos, los leoneses tenemos un “humor social” que se mide con parámetros como los que en estas líneas navideñas he descrito. Tenemos mucho “humor social” y esto, nos hace ser felices, y más o menos, según, nuestra “fiera”, reintegrada a la Primera División, nos haga sentir con más orgullo, nuestra verde playera.

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