Twitter y libertad 

Nadie puede convertirse hoy en el gran árbitro de la verdad o del discurso responsable. La información que se censure en Twitter, emergerá por otros medios. La historia nos dice que toda censura resulta al final infructuosa, pero en estos tiempos de avance tecnológico se vuelve imposible. 

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Por: Sergio Sarmiento

"Espero que incluso mis peores críticos se queden en Twitter, porque eso es la libertad de expresión".

Elon Musk

José Ramón López Beltrán, hijo del presidente López Obrador, le pidió a Elon Musk en un mensaje de Twitter: "Ahora que eres dueño de @twitter, puedes realizar cambios en esta plataforma. Empieza en @TwitterMexico y borra los bots tendenciosos y ofensivos controlados por políticos corruptos. Por el bien de la libertad, por el bien de la fraternidad universal". 

No es López Beltrán el único familiar de López Obrador que ha cuestionado a Twitter. Su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, anunció el 3 de mayo de 2019 que dejaría la red en protesta por sus políticas. Regresó en marzo de 2020: "Por razones estrictamente sanitarias levanto mi huelga en @TwitterLatAm. Aviso que no leeré ninguna cochinada, aunque paguen y se envilezcan. Volveré a la huelga cuando estemos salvos". Gutiérrez Müller no ha regresado a la huelga, aunque restringe las personas que pueden responder a sus tweets. Quizá ya no recuerda cómo su marido utilizó las "benditas redes sociales" para llegar a la Presidencia. 

La adquisición de Twitter por Musk, dueño de Tesla, el hombre más rico del mundo, ha generado esperanzas entre muchos que quieren reformar esta red, pero también severas críticas. El propio Musk, que tiene 85 millones de seguidores en Twitter, pero solo sigue a 114, divulgó una propuesta liberalizadora para la red: "La libertad de expresión es el cimiento de una democracia funcional, y Twitter es la plaza pública digital en la que los asuntos vitales para el futuro de la humanidad se debaten". Musk ha afirmado que realizará reformas, como adoptar algoritmos de código abierto para aumentar la confianza en la red, y dice también que "derrotará a los bots de spam" y "autenticará a todos los humanos". 

Uno podría pensar que Twitter es poco relevante. Sus 436 millones de seguidores palidecen ante los 2,910 millones de Facebook, 2,562 millones de YouTube, 2 mil millones de WhatsApp o 1,478 millones de Instagram (Statista 2022). El interés por comprarla no es su rentabilidad. Twitter tuvo ingresos de 5,077 millones de dólares en 2021 y 3,716 millones en 2020, pero registró pérdidas de 221 millones en 2021 y 1,136 millones en 2020. El propio Musk dice que no le importa el resultado financiero de la empresa, sino su relevancia informativa. A pesar del número relativamente pequeño de usuarios, Twitter es el foro más importante para la difusión de ideas. Lo sabe Donald Trump, quien lo usó para alcanzar la presidencia de Estados Unidos; lo sabe López Obrador. 

Trump fue suspendido de manera permanente por Twitter el 8 de enero de 2021 por violar la política de "glorificación de la violencia" antes de la toma del Capitolio el 6 de enero por sus seguidores. El expresidente ha lanzado una nueva plataforma, Truth Social, pero está muy lejos de lograr el alcance que tenía en Twitter. Muchos demócratas estadounidenses han expresado su temor de que Musk le permita a Trump volver a Twitter. Ayer Thierry Breton, comisionado para el mercado interno de la Unión Europea, le advirtió a Musk: "Elon, hay reglas. Eres bienvenido, pero estas son nuestras reglas". En Europa, al parecer, Twitter tendrá que seguir restringiendo la información. 

Los intentos por aplicar una censura en Twitter, sin embargo, están condenados al fracaso. Nadie puede convertirse hoy en el gran árbitro de la verdad o del discurso responsable. La información que se censure en Twitter, emergerá por otros medios. La historia nos dice que toda censura resulta al final infructuosa, pero en estos tiempos de avance tecnológico se vuelve imposible. 

Controles

Preocupa el intento del gobierno por lograr un acuerdo con la iniciativa privada para establecer un control de precios. De todas las posibles estrategias contra la inflación, el control de precios es la más ineficaz. y la más dañina. 

@SergioSarmiento

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