Irapuato.- Una de las secuelas de que un miembro de la familia haya padecido o perdido la vida a causa del cáncer puede reflejarse en un miedo irracional a la enfermedad, una condición conocida como cancerofobia. En algunos casos, este miedo ha motivado medidas preventivas extremas, como el retiro o la extirpación de partes del cuerpo.

Gladys Miranda Pamatz, irapuatense que ayuda a mujeres a través de su asociación, mencionó que existen personas que consideran retirar una parte de su cuerpo para prevenir el desarrollo de cáncer.

Puede causarse cancerofobia cuando te dicen que por tu herencia puedes tener cáncer y simplemente te da miedo. A veces las mujeres dicen: ‘sabes qué, me quiero retirar (las mamas) porque me va a dar cáncer’. Han llegado a la asociación a pedir operarse por la cancerofobia”, dijo.

Comentó que, por año, llegan alrededor de 10 mujeres a su asociación para solicitar apoyo para retirarse las mamas. La razón principal es que algún familiar cercano, como su madre, tuvo cáncer y lamentablemente perdió la vida.

Sin embargo, Miranda Pamatz resaltó que el cáncer no es hereditario (aunque sí la predisposición genética en algunos casos) ni contagioso, información que recibió de médicos en congresos de cáncer a los que ha asistido.

En mi caso [Gladys también tuvo cáncer], somos, por parte de mi mamá, ocho mujeres. Además, yo tengo tres hermanas y dos hijas, y nadie, bendito sea Dios, hasta ahorita ha sido positiva a cáncer. En los 20 años que yo fui diagnosticada, nadie más de mi familia ha sido diagnosticada, entonces ahí confirmo que no es hereditario”, subrayó.

La activista comentó que, aunque la enfermedad no sea hereditaria, sí se deben considerar medidas preventivas para evitar que se desarrolle, como modificar hábitos, evitar anticonceptivos, cuidar la alimentación, hacer ejercicio, tratar de no tener sobrepeso, y realizarse estudios con frecuencia.

Riesgos de la cirugía preventiva por miedo

Gladys mencionó que las mujeres que quieren retirarse las mamas de manera preventiva deben tomar muchos factores en cuenta. Primero, tienen que recibir atención psicológica y analizar las razones que generan la cancerofobia en Irapuato.

“Es muy fuerte que te quiten una parte del cuerpo porque pierdes sensibilidad en los pechos [en caso de retirarse las mamas]. En mujeres jóvenes, afecta la vida sexual porque ya no hay sensibilidad y son parte del jugueteo en la relación sexual, pero ya no va a ser lo mismo cuando te toquen”, indicó.

De todas las mujeres que llegan a solicitar ayuda para el retiro de mamas, solo 15 han optado por sí realizarse la operación. Esta decisión se toma luego de platicar con ellas, darles seguimiento psicológico y realizar pruebas de genética que descartan o aceptan seguir con el procedimiento.

¿Cómo nace la cancerofobia?

De acuerdo con la psicóloga y tanatóloga, Katy Rico, la cancerofobia nace del duelo por la pérdida de un familiar que murió a causa de la enfermedad o del proceso doloroso que vivió un integrante de la familia con cáncer.

Señaló que esto también es parte del descuido de la salud, que involucra la alimentación, el sedentarismo, los malos hábitos, el estrés acumulado y la falta de salud preventiva.

Muchas veces los mexicanos dejamos de lado el poder hacer salud preventiva y cuando eso pasa, estamos más expuestos de tener enfermedades. En el tema del riesgo del cáncer, como no se tiene la cultura de la prevención, las personas podrían dejar sus sintomatologías. Por ejemplo, me ha tocado mucho que se detectan bolitas en los senos y no quieren hacerse las mastografías y ultrasonidos por el miedo a que sea cáncer”, agregó.

Comentó que muchos lo hacen por negarse a enfrentar la realidad, pues cuando piensan en cáncer, lo asocian con la muerte, la amputación de una parte del cuerpo, la quimioterapia y todo lo que ocasiona la enfermedad.

Por otra parte, existe una condición mental en aquellas personas que no tienen ningún síntoma, pero que siempre piensan que pueden enfermarse y morir por cáncer.

Esto puede ser originario a que puedan haber tenido en su sistema familiar hereditario alguna persona ya con cáncer. Entonces, ellos ya están de cierta manera con un riesgo genético hereditario, pero más es el pensamiento que tienen de que pueden estar enfermos, que dicen: ‘es que mi abuelito murió de cáncer de pulmón y mi padre también, es que yo también lo voy a padecer’”, añadió.

La psicóloga explicó que la cancerofobia se trata de una fobia específica reconocida entre los trastornos de ansiedad. Se puede tratar con atención psicológica, psiquiátrica, psicoeducación, manejo de ansiedad y tanatología.

“¿Por qué desde la tanatología? Porque hay que ver desde qué pérdida viene ese miedo: si viene de un tema de repetición de antecedentes heredofamiliares, si es porque el paciente viene del caso de un ser querido o de la muerte de un familiar por cáncer”, agregó.

Katy Rico comentó que para que una persona tome la decisión de quitarse una parte de su cuerpo de manera preventiva, también deben pasar por un proceso psicológico, ya que atravesarán por un proceso de cambio en su cuerpo, lo cual a la larga puede traer problemas emocionales o de autoestima.

Dispuesta a retirarse las mamas

Para evitar pasar por la misma situación que su mamá, Miriam Pérez Cornejo está considerando retirarse las mamas una vez que cumpla 40 años.

“Sería porque mi mamá padece de cáncer. Realmente fue una experiencia muy fea ver a una persona que tanto quieres ir acabando poco a poco, y aunque gracias a Dios mi mamá no perdió la batalla, la ganó, pero por ello mi madre perdió una mama. El proceso fue muy doloroso y era verla todos los días cómo se observaba en el espejo y me daba mucha tristeza verla mal y saber cómo se sentía”, agregó.

Reiteró que ella sí se realizaría el retiro de sus mamas por el miedo a padecer cáncer, a pesar de que el hecho de que un familiar lo haya tenido no significa que ella lo padecerá.

Realmente, a mi punto de vista, es un 50-50, puede que sí me dé, puede que no. Yo sí tomaría la decisión de que en un futuro me las pueda quitar”, dijo.

Comentó que la decisión no la ha tomado a la ligera, pues se ha hecho a la idea de que debe tomar terapia por todo el proceso que conlleva. Esperaría a cumplir más de 40 años para realizarse el procedimiento. Actualmente tiene 31 años, está buscando embarazarse de nueva cuenta, y una vez que lo logre y su hijo o hija crezca, verá la posibilidad de realizar la intervención.

AAK

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