León.- La normalización del abuso en el consumo de bebidas alcohólicas representa un riesgo para todas las personas, en particular adolescentes y jóvenes que no saben poner sus propios límites y que, en su afán de explorarlos, acceden a productos con alto grado alcohólico que pueden provocarles una congestión alcohólica que los lleve a urgencias médicas.

Esto, más allá de una “mega cruda”, puede causar un daño neuronal.

Así lo advirtió Alejandra Muñoz Valdivia, especialista en psiquiatría con alta especialidad en Manejo de Adicciones en el Centro de Atención Integral de Adicciones (CAIA) León.

La doctora explicó que ciertas sustancias, como el alcohol, causan depresión del sistema nervioso.

“(El alcohol provoca) que haya cambios en el estado de alerta, disminución en la conciencia, que esté alguien aletargado, tener deshidratación, se presenta taquicardia, cambios en la presión arterial, intolerancia a vía oral, o sea, que de plano no puedan ingerir líquidos ni alimentos”.

Cualquiera de estos síntomas es de alerta, en especial en niños, niñas y adolescentes, por lo que no hay que esperar, hay que acudir a atención médica.

“Cualquier visita (de este tipo) al hospital implica consecuencias graves a la salud física y mental. Entonces, yo iría por la prevención”.

Por ello, llamó a padres, madres y adultos cercanos a estar atentos a lo que chicos y chicas consumen en sus fiestas y reuniones, porque es bien conocido el consumo de “aguas locas” —bebidas caseras preparadas con algún destilado—, pero ahora hay bebidas nuevas que pueden pasar por inofensivas.

“En adolescentes generalmente son bebidas como más azucaradas, por ejemplo, las que vienen preparadas como Four Loko, que es una bebida muy dulce, pero que además tiene un alto porcentaje de alcohol, eso la hace pues más peligrosa para el consumo, pues ya viene preparada en una lata muy llamativa, que la venden en cualquier tienda de autoservicio”.

Además, mencionó que la novedad es la BuzzBallz, otra popular bebida envasada en una esfera de plástico de 200 ml (menos de una taza regular) que contiene un 15 % de alcohol.

Comparativamente, una cerveza lager tiene un promedio de 4.5 % a 5 % de alcohol, es decir, esta “bolita” equivale a tres cervezas.

De igual manera se vende el “Kosako”, bebida a base de vodka que también es muy dulce, con grado alcohólico de 5.5 %.

“(El Kosako) sabe a paleta literalmente, pero también el porcentaje de alcohol es muy importante. Entonces, el hecho de que sea dulce hace que se absorba más rápido y como son pocos mililitros y mucho porcentaje de alcohol, eso hace que la intoxicación sea mucho más rápida”.

La doctora explicó que existe la restricción de venta a menores de edad, pero en muchos sitios no corroboran este dato y algunos jóvenes encuentran los medios para poder comprarlos.

La especialista advirtió que con el resto de la población no hay un tipo de bebida en particular que genere adicción, pueden ser de destilados o fermentados, pero en general en México, por cuestión cultural, muchos de los pacientes que trata son bebedores de tequila.

Y que el alcohol de caña, para curación, se sigue consumiendo: tiene un porcentaje de 96/100. Casi alcohol puro, pero el más barato y fácil de conseguir.

Gran demandaAM acudió a una tienda de autoservicio al norte de la ciudad y encontró los productos que se mencionan; los precios van de los 28 pesos (lata de Mr Blue) a los 49.50 (lata de Four Loko) y 71 pesos (la BuzzBallz).

La dependienta reconoció que son personas jóvenes las que adquieren este tipo de productos, pero que no se venden sin identificación para corroborar la mayoría de edad.

La doctora dijo que el abuso en este consumo genera un daño importante para las neuronas.

“El cerebro todavía está creciendo en la adolescencia y deja de crecer hasta los 24 años. Entonces, todo ese neurotóxico que es el alcohol tiene sus implicaciones también cognitivas. A largo plazo pueden tener menor funcionalidad, menos memoria, menos productividad. Entonces no hay que tomarlo a la ligera”.

Según el Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud, entre enero y julio de este año, el estado de Guanajuato encabezó los casos de intoxicación aguda por alcohol en el país, pues reportó 1,219 de un total de 11,404.

Reacción química

Alejandra Muñoz explicó que hay algo primitivo y biológico en el acto de beber alcohol: Químicamente, para el cerebro, es una dosis de placer.

“Con el consumo de (este tipo de) sustancias, en general se libera dopamina. Eso hace que sea una recompensa muy positiva para el cerebro. Entonces, en cuestión del alcohol, todas las sustancias, todo lo que genera dependencia, se habla de dopamina.

“(Sin embargo) el alcohol es un depresor del sistema nervioso, entonces ayuda a relajarse mucho, ayuda a lo mejo a ser más elocuente en las reuniones; en cuestión química, pues prácticamente (afecta) la parte de la serotonina. Obviamente, hay muchos neurotransmisores implicados, pero principalmente ese”.

Y si bien relaja al principio, termina deprimiendo el organismo, generando malestar y, si hay franco abuso, hasta daño cerebral.

Por ello hay que hablar con los adolescentes, tener una comunicación abierta y asertiva con ellos y promover lo más posible la prevención.

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.