A unas horas de que el balón ruede en la inauguración del Mundial 2026, el Estadio Ciudad de México —el histórico Azteca— vibra con una intensidad que se siente en la piel. Estoy aquí, en medio de la vorágine, rodeado de los primeros aficionados extranjeros y una marea de periodistas internacionales que han tomado por asalto el nuevo Media Center.
Este espacio, que se estrenó formalmente hoy con las conferencias de Javier Aguirre y Hugo Broos, el entrenador de Sudáfrica, es una joya.
Imaginen una carpa monumental, diseñada con el lujo y la precisión de un Hospitality de Fórmula 1, ubicada al fondo del Acceso 3. Es nuestra base de operaciones. Aquí, en Súper Deportivo, nos hemos sumado a miles de colegas de Francia, España, Argentina, Alemania y Brasil; el ambiente es, sencillamente, global y vibrante.

Y bueno, no está de más recalcar que somos el único medio guanajuatense aquí.
Sigue el trabajo
El sonido de fondo es una sinfonía de construcción: taladros y martillos trabajan a marchas forzadas para dar los últimos retoques.
A nivel de cancha, veo cómo instalan las señaléticas finales mientras cadenas de televisión de Inglaterra y Argentina realizan enlaces en vivo a escasos metros del césped que, en unas horas, vivirá su tercera inauguración mundialista. Es un caos organizado fascinante; escucho a los reporteros de France 24 gritar “¡Viva la France!” y a la prensa coreana coordinarse con traductores para asegurar sus posiciones.

Afuera, el contraste es total. Brigadas del gobierno de la CDMX decoran los alrededores con flores de cempasúchil, regalando un toque tradicional a la fiesta, aunque estamos en junio y estas flores son tradicionales en noviembre…
Es un panorama festivo que convive con la tensión de las autoridades ante las manifestaciones sociales programadas. Pese a todo, la expectativa es inmensa, alimentada por el show musical de Shakira que promete paralizar al planeta.
El estilo Vasco
Dentro de la sala de prensa, el “Vasco” Aguirre se mostró desparpajado y seguro. Lo escuché lanzar una promesa que nos puso a todos en alerta: “Vamos a salir a cambiar la historia, nunca hemos podido ganar en un duelo inaugural, pero vamos a hacerlo, tenemos todo para hacerlo”.
La mesa está servida. El Azteca está listo, y para mí es un placer estar aquí para contarlo.