Ciudad de México.- Lo que hoy se conoce en los comités organizadores como Bidding Requirements (Requisitos de Candidatura) nació históricamente bajo un nombre más imponente: el “Cuaderno de Cargos” de la FIFA.
Este documento ha evolucionado a lo largo de casi un siglo, pasando de ser una simple lista de verificación logística, a convertirse en un contrato vinculante que compromete la economía, las leyes y la infraestructura de naciones enteras.
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Acuerdos de buena voluntad (1930-1970)
En las primeras décadas de la Copa Mundial, el Cuaderno de Cargos prácticamente no existía de forma escrita o formal. La FIFA otorgaba las sedes basándose en promesas políticas y capacidades futbolísticas preexistentes.
Infraestructura prestada: Países como Uruguay (1930), Italia (1934) o Brasil (1950) organizaron sus torneos utilizando estadios de clubes locales o recintos municipales existentes. La FIFA no exigía remodelaciones masivas fuera de los recintos deportivos.
Logística básica: Las exigencias se limitaban a garantizar alojamiento para las delegaciones (que viajaban en barco en los primeros años), transporte interno en autobús y un terreno de juego con las medidas reglamentarias. El Estado anfitrión mantenía el control absoluto de sus leyes fiscales y aduaneras sin interferencia externa.

La revolución de Havelange y el nacimiento del documento formal (70’s y 80’s)
El punto de inflexión histórico ocurrió en 1974 con la llegada del brasileño João Havelange a la presidencia de la FIFA. Havelange entendió que el fútbol era un producto televisivo y corporativo global, lo que obligó a formalizar y endurecer las reglas para los organizadores. Aquí es donde el “Cuaderno de Cargos” se convierte en una herramienta de presión.
Impacto del gigantismo: Al ampliarse el torneo a 24 selecciones en 1982, el documento empezó a exigir un mínimo de 12 estadios con capacidades específicas (de 40,000 a 80,000 espectadores).
Exigencias tecnológicas y logísticas: Por primera vez se obligó a los países a construir infraestructura de telecomunicaciones avanzada (como torres de transmisión satelital) y redes de transporte (carreteras y aeropuertos aptos para recibir vuelos comerciales masivos).
Primeras concesiones soberanas: La FIFA comenzó a exigir que los gobiernos garantizaran por escrito la libre circulación de divisas, exenciones de impuestos para sus socios comerciales y privilegios de transporte para sus directivos (origen de la famosa cláusula de las flotas de limusinas que afectó a Colombia para el Mundial de 1986).

La era de la hiper-comercialización y las “Zonas FIFA” (2000 – 2022)
Con la llegada del siglo XXI y los mundiales en Asia, África y Medio Oriente, el “Cuaderno de Cargos” se transformó en un blindaje legal y comercial absoluto para la FIFA, llegando a exigir modificaciones en las leyes de los países huéspedes.
Exención fiscal total: El documento impuso de forma obligatoria que el país sede creara un “régimen fiscal especial“. Ni la FIFA, ni sus filiales, ni sus patrocinadores pagaban impuestos sobre la renta, IVA o aranceles de importación durante los años de preparación y ejecución del torneo.
Leyes de exclusividad comercial: Se introdujo la prohibición estricta del Ambush Marketing (mercadotecnia de emboscada). El “Cuaderno de Cargos” exigió por ley un radio de exclusión comercial de hasta 2 kilómetros alrededor de los estadios; ninguna marca ajena a los socios de la FIFA podía anunciarse o vender productos en esa zona.
Seguridad y fronteras abiertas: Los gobiernos debían comprometerse a emitir visados rápidos para cualquier persona acreditada por la FIFA, independientemente de las restricciones diplomáticas previas del país. Además, el Estado asumía el 100% de los costos de seguridad y antiterrorismo.

Estándar actual: El gigante de 48 selecciones (2026 en adelante)
Hoy en día, el “Cuaderno de Cargos” ha tenido que adaptarse al mayor cambio en la historia del torneo: la expansión a 48 equipos y 104 partidos.
Esto ha hecho que los requisitos de infraestructura sean tan masivos que la tendencia histórica ha virado hacia las candidaturas conjuntas de varios países.
Actualmente, un país o grupo de países aspirantes debe cumplir estrictamente con los siguientes pilares:
- Infraestructura Deportiva de Alta Densidad
Cantidad: Entre 14 y 16 estadios techados de manera obligatoria.
Capacidades Netas: 80,000 asientos libres de obstrucción para la inauguración y la final; 60,000 para semifinales y 40,000 para el resto de las fases.
Tecnología en cancha: Conectividad de fibra óptica redundante para el funcionamiento del VAR y los sistemas de transmisión en resolución 4K/8K, además de sistemas de tecnología móvil (5G/6G) listos para soportar la navegación de miles de usuarios en tribunas.
- Campamentos Base y Logística de Entrenamiento
Sitios de Entrenamiento Independientes: 48 Campamentos Base de Equipos (Team Base Camps), que constan de hoteles de 5 estrellas conectados a complejos deportivos privados de primer nivel.
Centros de Arbitraje: Instalaciones tecnológicas exclusivas para el entrenamiento físico y técnico de los jueces de campo y de las salas de videoarbitraje.
- Criterios de Sustentabilidad y Derechos Humanos
Estándar Laboral: Los países deben certificar bajo normas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que toda la infraestructura se construyó sin explotación laboral.
Certificación Verde: Los estadios deben contar con certificaciones ecológicas internacionales (como la norma LEED) que avalen el uso eficiente de agua, energía y gestión de residuos.
Accesibilidad Universal: Todo el entorno del Mundial (estadios, transportes, hoteles y Fan Zones) debe estar adaptado al 100% para personas con movilidad reducida.

El Cuaderno de Cargos ha dejado de ser un mero manual técnico; en la actualidad, es un tratado internacional que obliga a los países a adaptar su legislación y su geografía urbana para cumplir con los estándares de la máxima entidad del fútbol mundial.
Trabajo realizado con apoyo de Gemini y supervisado por el equipo de AM.
AAK