León, Guanajuato.- El Poliforum León continúa siendo la matriz de una auténtica fiesta deportiva. Entre el chirrido de los tenis sobre la duela, el eco de los silbatos y un constante rugido de porras que retumba en el techo del recinto, se vive el Festival Nacional Infantil y Juvenil de Voleibol 2026.
Este torneo, consolidado como el más importante de Latinoamérica en su categoría, reúne a más de 17,000 niños y jóvenes de entre 8 y 18 años, quienes inundan de energía cada rincón de la sede. La magnitud del evento es histórica con 85 canchas distribuidas en cuatro sedes del municipio de León para albergar a cientos de escuadras.
En el tablero de participación, Tamaulipas lidera la competencia con 129 equipos inscritos, seguido muy de cerca por el anfitrión, Guanajuato, que ruge fuerte con 121 conjuntos, la gran mayoría de León.
El top cinco de delegaciones con mayor presencia lo completan Nuevo León, Ciudad de México y Michoacán, convirtiendo al bajío en un crisol de acentos, uniformes y sueños compartidos.
Marea rosa desde Tamaulipas
Entre la multitud de colores que visten las canchas, un equipo llama la atención de todos los asistentes. Ataviadas con un peculiar y vibrante uniforme rosa, las integrantes del equipo Águilas, originarias del municipio de Miguel Alemán, Tamaulipas, encarnan el entusiasmo de este viaje.
Para la pequeña Emireh y su familia, la experiencia en León va mucho más allá del marcador:
La verdad es un gran escaparate para cada una de las chicas, nosotros venimos con mucho entusiasmo representando al estado de Tamaulipas. Hemos podido ver realmente un gran nivel de competencia y esto les ayuda mucho a los jóvenes a seguirse desarrollando en el deporte”, comentó entusiasmado el padre de Emireh mientras se desplazaba por los pasillos del recinto.
El nivel de juego ha sorprendido a los visitantes norteños: “En Tamaulipas la verdad hay muy buen nivel y nos hemos encontrado con muy buenos rivales, hemos visto partidos de algunos otros estados e incluso de aquí mismo de Guanajuato y la verdad es que hay un gran nivel”, confirmó.
Forjadores de campeones
Más allá de los saques perfectos y los remates espectaculares, el festival destaca por la calidez de su ambiente. Las tribunas están repletas de padres de familia que, armados con tambores, matracas y gritos de aliento, arropan a sus hijos en cada jugada.
En medio de este agradable contexto, la figura de los entrenadores cobra un valor fundamental. Ellos no solo pulen la técnica de juego, sino que fortalecen los valores humanos que el deporte profesa.

A la orilla de la cancha, las instrucciones estratégicas se mezclan con palabras de motivación. Un ejemplo de esta entrega es Rosendo Gutiérrez, estratega de la delegación de Michoacán. Durante toda la semana se le ha visto vibrar, sufrir y festejar a ras de suelo con cada uno de los equipos purépechas. Su labor, coordinada estrechamente con las familias, permite ver cómo los jóvenes voleibolistas mejoran día con día su estilo y madurez en la cancha.
El camino al campeonato
Tras una intensa jornada este jueves, donde se disputaron los últimos y cardiacos encuentros de la fase clasificatoria, el torneo entra en su terreno más hostil y emocionante. A partir de este viernes y durante todo el fin de semana, Poliforum León vivirá las etapas definitorias rumbo al campeonato. La fiesta del voleibol juvenil latinoamericano se alista para vivir sus horas más cruciales y conocer, finalmente, a los nuevos monarcas de la red.
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