La sesión del Ayuntamiento de Guanajuato se transformó en un campo de batalla político tras los insultos que la alcaldesa Samantha Smith dirigió a Morena el fin de semana. Mientras ediles de Morena reclamaban falta de tolerancia e inseguridad, la presidenta los desestimó con un “pero sin llorar” ante la presencia de jóvenes deportistas.