Un gobierno que anuncia metas sin sustento económico no solo simula, sino que engaña. Con un presupuesto estancado que prioriza la burocracia sobre la infraestructura, Celaya enfrenta una crisis de salud pública derivada del ruido, ladrilleras y agua contaminada. Invertir en medio ambiente es más barato que pagar facturas médicas millonarias.
Etiqueta:José Luis Ramírez
Publicado enOpinión
Los árboles de las 100 mil mentiras
Publicado enOpinión
El pueblo quiere hechos
Publicado enOpinión
Alcaldes reprobados para 2027
Publicado enOpinión
La motocicleta y la carrera de la movilidad
Publicado enOpinión
La pobreza reestrenará edificios en Celaya
Publicado enOpinión
Regalos sin esperanza
Publicado enOpinión
Demandas por daño municipal
Publicado enOpinión
Noche de cohetes e impunidad
Publicado enOpinión
Guanajuato, territorio del desencanto
Publicado enOpinión
¿Quién le teme a la conspiración zeta?
Publicado enOpinión
Efecto Harfuch
Publicado enOpinión
Transporte chino, un fracaso anunciado
Publicado enOpinión