El cierre del ducto Salamanca-Guadalajara obligó a desviar más de 300 pipas diarias a la terminal de Irapuato, colapsando la carretera 45D.
El cierre del ducto Salamanca-Guadalajara obligó a desviar más de 300 pipas diarias a la terminal de Irapuato, colapsando la carretera 45D.