Tras un año de visita pastoral, el arzobispo Jaime Calderón Calderón califica a León como una ciudad de contrastes: con zonas de alta riqueza y otras de pobreza extrema que sirven de caldo de cultivo para el crimen.
Tras un año de visita pastoral, el arzobispo Jaime Calderón Calderón califica a León como una ciudad de contrastes: con zonas de alta riqueza y otras de pobreza extrema que sirven de caldo de cultivo para el crimen.