Con murales y frases, entre ellas que es el alimento del futuro, en Tulancingo existe un establecimiento en que desde hace muchos años se promueve su consumo, no sólo en las populares alegrías, sino en platillos, bebidas, botanas entre otros muchos productos.
Hablamos del amaranto que mucha gente cree que es la versión seca del huanzontle (Chenopodium berlandieri) es una planta silvestre comestible de las más antiguas, con una rica historia y tradición en Mesoamérica; más no es así.

Fue el finado José Fosado originario de Tulancingo, conocido activista social y defensor de los derechos humanos, quien en apoyo a campesinos que se dedicaban al cultivo de la planta abrió “Todo de amaranto”, además de que era conocedor del alto contenido alimenticio para los humanos, incluso se dice afirma que es el alimento del futuro.
La información al respecto es un producto de origen vegetal más completo, es una de las fuentes más importante de proteínas, minerales y vitaminas naturales: A, B, C, B1, B2, B3; así como de ácido fólico, niacina, calcio, hierro y fósforo.
Además, es uno de los alimentos con altísima presencia de aminoácidos como la lisina y no contiene gluten.

Pepe Fosado le dio al amaranto un agregado, al hacer tostadas que a la vez las convirtieron en unos tradicionales chilaquiles, que son una delicia en su versión verde o roja; también se puede comer una especie de requesón o en una bebida parecida a la horchata.
Se pueden adquirir tostadas, pan, botanas dulces y saladas entre otros más.
Cuentan que primero el amaranto llegaba de productores de Acatlán y de otros lados de Hidalgo, no se sabe porque no continuaron, no obstante, ahora el abastecimiento es de comunidades de Puebla.