San Francisco del Rincón, Guanajuato.- En San Francisco del Rincón ya comenzaron las tradicionales iluminaciones, una de las celebraciones más representativas del municipio que cada año marca el inicio de la temporada en honor a la Virgen de la Inmaculada Concepción.
Desde el pasado 5 de octubre, distintas calles y colonias comenzaron a llenarse de farolitos y del característico aroma a ponche que acompaña estas festividades, una costumbre que data del siglo XVIII y que se ha mantenido viva gracias a la devoción y participación de las familias francorrinconenses.

Las iluminaciones se extenderán hasta el próximo 7 de diciembre, y en esta primera semana las actividades se concentran en la Parroquia de Santa María de Guadalupe, la zona de Rivera del Río, la comunidad de Los Pedroza y las colonias Villas de Guadalupe I y II.
Fechas de las iluminaciones de octubre
– Jueves 9 octubre, Predio río Santiago.
– Viernes 10 octubre, Los remedios y san pedro río.
– Sábado 11 octubre, La escondida.
– Domingo 12 octubre, San Germán.
– Lunes 13 octubre, San antonio de la paz.
– Martes 14 octubre, Arroyo seco.
– Miércoles 15 octubre, Loma de san Rafael.
– Jueves 16 octubre, San roque de montes.
– Viernes 17 octubre, La mezquitera.
– Sábado 18 octubre, Purísima concepción.
– Domingo 19 octubre, Renovación.
– Lunes 20 octubre, Jardines de san miguel y privada.
– Martes 21 octubre, Villas de san miguel.
– Miércoles 22 octubre, Fraccionamiento san miguel.
– Jueves 23 octubre, Col. Santa maría.
– Viernes 24 octubre, Barrio de santa rita.
– Sábado 25 octubre, Monte verde.
– Domingo 26 octubre, Barrio del llano.
– Lunes 27 octubre, Col. Morelos.
– Martes 28 octubre, Col. Hidalgo.
– Miércoles 29 octubre, Col. Oviedo.
– Jueves 30 octubre, Capellania.
– Viernes 31 octubre, Villas del moral.

Durante estas fechas, los vecinos decoran sus hogares con luces, velas y figuras alusivas, además de organizar convivios y procesiones que fortalecen la identidad y el espíritu comunitario.
Cabe señalar que esta tradición, que ha pasado de generación en generación, representa no solo una manifestación de fe, sino también un símbolo del orgullo y la unión que caracterizan a San Francisco del Rincón.
L.F.