Guanajuato enfrenta temperaturas de hasta 35 grados, lo que ha provocado un incremento de hasta el 200% en las ventas de bebidas y postres fríos. En Celaya, las heladerías tradicionales reportan gran demanda de paletas de limón, mientras que en San Francisco del Rincón el consumo de agua y cerveza se dispara, beneficiando la economía local.