Salamanca, Guanajuato.- Llegó diciembre acompañado de una de las expresiones más arraigadas de la devoción católica en México: la visita de niñas, niños y adultos vestidos con trajes tradicionales de manta y cambaya, huaraches y sombreros, en honor a la Virgen de Guadalupe y a San Juan Diego.
En Salamanca, del 1 al 12 de diciembre, cientos de feligreses se acercan al santuario guadalupano para rezar el rosario durante la tarde y noche. Como cada año, la explanada y los alrededores del templo se llenan de “inditas” e “inditos”, también llamados “lupitas” y “juandieguitos”, quienes rinden homenaje a la Virgen del Tepeyac vistiendo los atuendos típicos que evocan las raíces indígenas de esta devoción.
Las niñas lucen falda larga, blusa blanca con flores bordadas, rebozo, mantilla y huaraches, además de accesorios como canastitas, collares y pulseras. Los niños portan camisa y pantalón de manta, sombrero, faja, sarape o tilma con la imagen de la Virgen; algunos incluso cargan un pequeño huacal con trastes de barro, recordando las ofrendas tradicionales.
Comerciantes del mercado Tomás Esteves, donde los trajes se ofertan cada año, compartieron que la demanda se concentra especialmente en atuendos para recién nacidos y niños de hasta cuatro años de edad. Las tallas para adultos tienen menor demanda y suelen adquirirse por quienes cumplen alguna manda.

Los precios varían: alrededor de 250 pesos para hombres y 350 para mujeres, mientras que los conjuntos infantiles van de 120 a 150 pesos en adelante. Sin embargo, este 2025 las ventas han empezado bajas.
Esperemos que las ventas se compongan porque sí han bajado mucho, la gente tiene miedo, más que nada es eso. La tradición no se pierde, pero la gente tiene miedo. Yo tengo más de 20 años vendiendo aquí en el mercado y nunca había visto que bajaran tanto las ventas”, comentó Rubí Martínez, comerciante ubicada en la explanada frontal del mercado.
Maura, también vendedora del mercado Tomás Esteves, confirmó la tendencia: “Ahorita está baja la venta, ha venido poca gente. Aunque cuando más se vende es el 1 y 2, el 11 y 12 de diciembre. Sí se conserva esta costumbre, pero es más con los niños que con las personas adultas”.
Tradición
La tradición de que los “inditos” visiten a la Virgen de Guadalupe tiene su origen en las apariciones marianas al indígena Juan Diego Cuauhtlatoatzin en 1531, en el Cerro del Tepeyac.
Niños y adultos visten con atuendos de “inditos” como una forma de honrar a Juan Diego y la raíz indígena de la devoción guadalupana. Es un símbolo de la integración de la fe católica con la identidad cultural mexicana.
Con el tiempo las peregrinaciones del 1 al 12 de diciembre se convirtieron en parte de una de las festividades más importantes de México.
LF