Guanajuato capital.- “Presentes”, así cerca de cien mineros nombraron a los 10 mineros desaparecidos en Sinaloa, en el municipio de La Concordia, luego de marchar en silencio en Guanajuato capital.
A las siete de la noche, familias se reunieron en El Campanero, encendieron las luces de sus cascos y con velas emprendieron su camino hacia la Plaza de la Paz.
A la altura del puente de El Campanero cantaron la canción del minero y metros más adelante, recibieron la bendición del rector de la Basílica Colegiata de Nuestra Señora de Guanajuato, Víctor Manuel González Guerrero, que se unió en solidaridad con las familias.
“Oramos por los desaparecidos en Concordia, Sinaloa, y también por todos los que tienen esta labor tan comprometida en la minería en nuestra ciudad, que los proteja y que la Virgen de Nuestra Señora de Guanajuato los cubra con su manto”, dijo el presbítero.




Luego de la oración, el contingente marchó en silencio por Sopeña y el Jardín de la Unión hasta la Plaza de la Paz, desde donde dieron un pronunciamiento y exigieron justicia para sus compañeros. Sostuvieron que no fueron confundidos por el crimen organizado, sino secuestrados del campamento donde vivían.
“Absoluta solidaridad y acompañamiento con las familias, amistades y comunidades de nuestros compañeros, reconociendo el dolor irreparable que deja esta tragedia y reiterando su respeto a la dignidad de nuestros colegas… Como organismo que representa a las y los profesionistas y técnicos de la industria minero-metalúrgica alzamos la voz para indicar que la pérdida de vidas humanas es inaceptable.
“Como gremio, exigimos condiciones de seguridad que permitan desempeñar nuestra labor con dignidad y respeto a la vida. Hacemos un llamado a las autoridades correspondientes para que estos hechos no queden impunes y se refuercen las acciones que garanticen la seguridad, la justicia y el Estado de derecho en las regiones donde se desarrolla la actividad minera y, en general, en el país”, fue el pronunciamiento.
Víctor Manuel Ramírez Manríquez, presidente de la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgia y Geología de México distrito Guanajuato, dijo que lo ocurrido en Sinaloa no es un hecho aislado y que no debe normalizarse.




“Rechazamos la versión de confusión, no conocemos el motivo de este asesinato, esto deberá esclarecerse en un proceso legal… Ellos fueron sustraídos del campamento del proyecto ubicado en una zona urbana e identificada. Hay personas detenidas y queremos saber quiénes son y cuál será el proceso legal”, dijo el ingeniero.
Judith Ojeda Gutiérrez relató que pese a que Guanajuato es un estado seguro para el sector, su compañero Josué Gama fue asesinado en Irapuato en el 2015, cuando apenas egresó y entró a una empresa; su caso fue víctima del hermetismo institucional y la impunidad.
“Realmente, él acababa de ingresar. Era un alumno de excelencia. Desconozco la empresa que lo contrató y una de las hipótesis que se manejó es que, pues igual, grupos del crimen organizado, se acercaron a él, no quiso participar y lo asesinaron”, dijo la minera.
También relató que la minería ha sufrido muchos obstáculos, primero por los permisos y ahora por el cobro de piso del crimen organizado.
“De por sí, ya es complicado para las empresas asentarse en una zona por todos los permisos que se tienen que tramitar y muchas veces no se otorgan a tiempo. Por eso hay muchas minas que ahorita no están en producción y sumándole a eso, lo que le tienen que dar al crimen organizado, pues muchas veces ya ni siquiera es costearlo.
“Y sabemos que como que por debajo del agua que ese pago se hace, pero ahorita, el temor es de que, como puede ser posible que ya se hayan metido con los mineros. O sea, esos tratos siempre se hacían como que, con los encargados y hasta cierto punto nosotros estábamos protegidos”, agregó.
Impacta el crimen organizado a minería en México con extorsiones, amenazas o asesinatos
El 11 de febrero se publicó que de 2019 a la fecha, el crimen organizado ha impactado a la minería, pues ha obligado a distintas empresas del sector a suspender temporal o definitivamente sus operaciones en regiones de Guerrero, Sinaloa y Sonora.
Empresas canadienses, que son las que mayor presencia tienen en la industria, han sufrido robos, extorsiones, cobro de derecho de piso, amenazas y hasta asesinato de su personal en dichas entidades, evidenciando el riesgo que corren por el crimen organizado.
El último hecho delictivo, que obligó a la compañía Vizsla Silver a suspender temporalmente el proyecto Pánuco, en La Concordia, Sinaloa, fue el secuestro de 10 ingenieros, de los cuales, cinco cuerpos han sido recuperados y el resto permanece sin ser localizados.
Aunque la empresa no ha informado formalmente la suspensión de sus actividades en este proyecto, en abril pasado suspendió temporalmente actividades por problemas de inseguridad derivados de la relación entre crimen organizado y la minería.
“Vizsla anuncia que, por precaución y en abundancia de cuidado, ha pausado temporalmente el trabajo de campo en la mina Pánuco debido a las condiciones de seguridad actuales en el área”, informó la compañía en un boletín el 4 de abril de 2025.
“Los contratistas que están involucrados en el desarrollo de la mina de prueba, la campaña de perforación geotécnica y el programa de exploración han sido puestos en espera y permanecen listos para reiniciar tan pronto como las condiciones de seguridad lo permitan”, añadió.
HLL